Los elevados precios, la escasa presencia de partidos en el país y los problemas de movilidad han enfriado el entusiasmo por la Copa del Mundo, señalan expertos

El Mundial llegó a México antes que el ánimo. Esa es la gran paradoja: seremos sede por tercera vez, un privilegio que ningún país puede presumir, pero la fiesta todavía se siente…

El entusiasmo por la justa mundialista disminuye entre los habitantes de las ciudades sede en México