Una sentencia y una cláusula en el contrato de la promotora con CACSA advertían de que la segunda jornada del festival se podría suspender si en la primera se superaban los límites autorizados; el sábado 6 de junio el Ayuntamiento de València remitió un requerimiento ordenando el cese al superarse decibelios y advirtió: "Los promotores conocían las reglas del juego"

La limitación de sonido por sentencia judicial pasa factura al popular evento musical, que decidió mantener su ubicación original pese a las dificultades

Los conciertos superaron los decibelios marcados por el juez, según la Policía Local de València, mientras que la promotora asegura que devolverá el 50% de las entradas