La empresa valenciana propiedad de los hermanos Toño y David Sánchez y del fondo de inversión KKR, The Music Republic, produjo el fallido Festival de les Arts de València a través de distintas sociedades: al menos una para la solicitud de permisos y otra para la gestión de las entradas y de las deducciones fiscales a la cultura. Fuentes de la empresa califican esta operativa de “normal” en este tipo de acontecimientos por su complejidad y garantizan cualquier indemnización que deba afrontarse por la cancelación de los conciertos del sábado por la tarde: “Ya se ha devuelto el dinero de las cargas de las pulseras que no se pudieron gastar”.
Trencadís AIE, la compañía que vendió las entradas del festival —una asociación de interés económico—, es el caso más llamativo, ya que ha cambiado de manos varias veces en el último año. Precisamente en abril, a dos meses del festival, fue recomprada por House Music Festivals SL y Superstruct, vinculadas a los hermanos Sánchez y al fondo KKR, a dos compañías andaluzas y un particular que previamente la habían adquirido.
Estas asociaciones de interés económico como Trencadís AIE, explican fuentes del sector, se utilizan para gestionar los créditos fiscales otorgados por el Gobierno a la cultura; en este caso, equivalentes al 20 % de todos los gastos en los que incurre un festival. Los promotores suelen recurrir a estos créditos para conseguir financiación externa. A cambio, los inversores reciben el equivalente en derechos para deducirse impuestos.












