Mientras las selecciones buscan la gloria, millones de aficionados siguen historias personales que convierten a los futbolistas en símbolos capaces de cruzar fronteras.

El Mundial 2026 tendrá una particularidad nostálgica. Con él se irá una época, pues inevitablemente varias leyendas dirán adiós.

Hace 20 años, mientras el Mundial de Alemania en 2006 despedía a varias leyendas, surgió la camada que dominó las últimas dos décadas.

Mientras las selecciones buscan la gloria, millones de aficionados siguen historias personales que convierten a los futbolistas en símbolos capaces de cruzar fronteras.