Las refinerías españolas, con Repsol a la cabeza, han encontrado un refugio en el norte de África. Unos pozos cuya seguridad depende de las fuerzas que controlan el este del país

Las refinerías españolas, con Repsol a la cabeza, han encontrado un refugio en el norte de África. Unos pozos cuya seguridad depende de las fuerzas que controlan el este del país

“No hay señales de alarma activas porque las compañías lanzan un mensaje de tranquilidad”, apuntan el ministro español