Los cigarrillos electrónicos ya superaron al tabaco tradicional en las escuelas secundarias y se consolidan como la tercera sustancia más consumida por los jóvenes. Cardiólogos y pediatras alertan sobre la adicción temprana y el daño pulmonar irreversible detrás de una falsa imagen de inocuidad.

4 de cada 10 encuestados afirmó que lo que más influyó para probarlos fueron “los sabores o la experiencia”.

En México, el número de jóvenes que utiliza cigarros electrónicos aumenta cerca de 7.000 cada año