En tanto, el gobierno de Paz acusó a Evo Morales ante la OEA de intentar alterar el orden democrático, mientras rechaza renunciar pese a la presión social y al deterioro económico.

Evo Morales dirige desde su feudo cocalero una ofensiva para derribar a Rodrigo Paz. La lucha popular como maniobra para escapar de un juicio por trata.

El tamaño de la crisis se observa en que la policía y el ejército no logran barrer con los piquetes y liberar las rutas o arrestar a Evo. Ese es el pantano donde ahora chapalea el…