El fracaso deportivo de este semestre se explica, en parte, por la falta de conexión entre el presidente y el entrenador-ídolo. También por desempeños individuales alarmantes, como el de Maravilla Martínez y Solari. El salto de calidad que nunca existió y un horizonte entre el deseo del presidente y la realidad que se impone.

El guardameta no pudo retener una pelota que rebotó en el travesaño y Gudiño empujó el empate; minutos después, el delantero desperdició el 3-2 ante el arco vacío. La Academia se…

Sin público en el Cilindro, la Academia recibió un duro golpe