El gobierno del socialista Pedro Sánchez vive días de extrema agitación. La decisión de la Audiencia Nacional de imputar al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por presunta organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el marco del “caso Plus Ultra”, provocó un terremoto político de consecuencias imprevisibles para el actual jefe del Ejecutivo. Dentro del gobierno socialista consideran que es un golpe devastador por partida doble: arrebata a Sánchez a su principal activo electoral y agrava una crisis de asedio judicial que ya cerca su entorno más íntimo. Rodríguez Zapatero no era un exmandatario retirado, sino una figura activa y central del Partido Socialista (PSOE), en el poder. Su hiperactividad en las campañas electorales y su capacidad para movilizar a las bases progresistas frente a la derecha lo convirtieron en la “musa” y el gran sostén en la sombra de las mayorías parlamentarias de Sánchez.

El juez sitúa al expresidente socialista en el centro de una presunta trama internacional con “operaciones de alto valor económico”

Casi quince años después de haber abandonado la presidencia del Gobierno y la secretaría general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero ha seguido man