La investigación sobre el rescate de Plus Ultra ha entrado en una nueva dimensión política tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero. Para Juan Carlos Merino, periodista de La Vanguardia, ya no hay dudas sobre la magnitud del asunto. “Esto ya es el caso Zapatero”, afirmó al analizar una causa que sitúa por primera vez al expresidente en el centro de una investigación por presuntos delitos relacionados con corrupción y tráfico de influencias. No obstante, recordó que el procedimiento se encuentra todavía en una fase clave, pendiente de la apertura completa del sumario y de la declaración que Zapatero deberá prestar ante el juez el próximo 2 de junio.Merino explicó que el impacto del auto judicial conocido esta semana ha sido inmediato. “El efecto ha sido demoledor tanto para el Gobierno como para el PSOE”, aseguró. Sin embargo, precisó que los socialistas continúan sosteniendo que, por el momento, no existen pruebas concluyentes que permitan atribuir directamente delitos al expresidente. Aun así, advirtió de que la situación podría evolucionar conforme se conozcan nuevos detalles de la investigación. “Todo es susceptible de empeorar, pero ahora mismo estamos en ese momento de espera”, señaló.La reacción inicial del PSOE y del Gobierno fue intentar encuadrar el caso en la misma lógica de confrontación judicial y política que han denunciado en otras investigaciones que afectan al entorno de Pedro Sánchez. Sin embargo, esa estrategia duró poco. Según relató Merino, tras estudiar detenidamente los 88 folios del auto judicial, la percepción cambió. “Vinieron a concluir que esto no es como lo de Peinado; esto es una cosa seria”, explicó. Desde entonces, el discurso oficial ha pasado de denunciar una supuesta ofensiva política a insistir en la necesidad de dejar actuar a la justicia.El problema para los socialistas es que esta nueva causa llega en un contexto especialmente delicado. “Llueve sobre mojado. Y sobre muy mojado”, resumió el periodista. La legislatura ha estado marcada por investigaciones que afectan al entorno más próximo del presidente del Gobierno, desde los casos de Begoña Gómez y David Sánchez hasta los procedimientos relacionados con Santos Cerdán o José Luis Ábalos. A ello se suma la condena del fiscal general del Estado, un cúmulo de episodios que, según Merino, ha erosionado progresivamente la resistencia política del Ejecutivo. Por eso considera que la investigación sobre Zapatero podría interpretarse como “la gota que puede colmar el vaso”.Pese a ello, el periodista descartó que el escenario actual conduzca de forma inmediata a una crisis parlamentaria definitiva. Recordó que los socios de investidura han fijado dos líneas rojas claras: la acreditación judicial de corrupción o de financiación ilegal del PSOE. “Si cualquiera de estas dos cosas se acredita con pruebas, ya han dicho que esto se acaba”, advirtió. Pero también subrayó que aún no se ha llegado a ese punto y que una eventual moción de censura seguiría encontrando importantes obstáculos parlamentarios. Mientras tanto, el foco permanece sobre una investigación que amenaza con convertirse en uno de los mayores desafíos políticos para el socialismo en los últimos años.Martí Paola Balbastre es periodista y presentador del programa Claves del día de La Vanguardia, un espacio informativo que analiza la actualidad con rigor y perspectiva crítica