La investigación por el asesinato de cinco agentes de la DIPAMPCO en la zona fronteriza de Corinto escaló a nivel internacional luego de que Honduras activara una notificación azul de Interpol contra presuntos integrantes de una estructura criminal señalada de participar en el ataque armado.

El intercambio de disparos duró varios minutos, causando alarma entre los habitantes y obligando a la población a refugiarse en sus viviendas.

Honduras vivió una jornada violenta con la muerte de cuatro policías en la frontera con Guatemala y una posible masacre en Colón.