Fuentes de la Policía de Honduras y de inteligencia militar de aquel país han confirmado que la operación en la que fallecieron cinco agentes de la División Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco) era ilegal, pues no tenían orden judicial para efectuar el allanamiento ni acompañamiento de algún fiscal cuando ingresaron a una vivienda en Corinto, Omoa, Cortés, zona fronteriza con Guatemala.
Medios de Honduras señalan que registros oficiales de la Policía de aquel país revelaron que el equipo tenía asignada una misión distinta en el departamento de Colón, enfocada en labores de vigilancia, no en allanamientos.
Los policías se habrían desviado hacia Omoa por su cuenta e ingresaron a la casa sin la aludida orden ni apoyo de fiscales.
Se supone que el operativo ilegal era para el "tumbe de unos US$250 mil, un lote de joyas y aparentemente droga.
Las autoridades también confirmaron que el operativo no cumplió con los protocolos de legalidad y seguridad requeridos, lo que incrementó el riesgo para los agentes y derivó en un enfrentamiento con una estructura criminal fuertemente armada.















