Esto responde al estrecho vínculo de la empresa con el gobierno federal.

La calificadora advierte un deterioro fiscal sostenido y mayores presiones por el apoyo financiero a Pemex

La medida se produce aproximadamente una semana después de que S&P Global Ratings revisó la perspectiva crediticia de México de estable a negativa.

Afirma que conserva estabilidad operativa y acceso a mercados pese al ajuste soberano