M+.- En los últimos días, diversas agencias calificadoras, como Moody’s y S&P Global Ratings, han revisado a la baja sus expectativas respecto al panorama crediticio y económico del país.Fue el 20 de mayo cuando la agencia Moody's recortó a Baa3, desde Baa2, la calificación de México y modificó la perspectiva de “negativa” a “estable”, mientras que días antes S&P revisó de estable a negativa la perspectiva soberana.Analistas explicaron a MILENIO cuáles son las implicaciones reales que estos cambios en el panorama crediticio los cuales ya eran anticipados por el mercado, tienen directamente para el bolsillo de los mexicanos.¿Cómo pueden impactar al empleo los cambios?James Salazar, subdirector de análisis económico de Kapital Grupo Financiero, explicó que uno de los efectos para la economía diaria sería una disminución en el atractivo de empresas por instalarse en México y, por ende, generar menores niveles de empleo.Cuando el país pierde atractivo para los grandes fondos de inversión internacionales debido a mayores presiones fiscales o bajo crecimiento, algunos capitales prefieren buscar horizontes más seguros.“Este incremento de riesgo país pues vuelve menos atractivo al país para un inversionista extranjero y pues bueno, al final de cuentas, si hay menos inversión, pues esto se puede traducir eventualmente en una menor generación de empleo”, dijo Salazar.“En términos del sector privado, o sea, la parte de las empresas y cómo esto puede incidir en la inversión y esto a su vez en el empleo, pues digamos que a lo mejor este proceso sería mucho más lento”, expuso.