La prioridad para controlar el virus es atender a las personas infectadas, identificar a sus contactos y cortar las cadenas de transmisión

Contagios descontrolados desde hace un mes, la llegada del virus a grandes ciudades y la falta de fármacos y vacunas auguran una epidemia de grandes dimensiones

No existen vacunas ni tratamientos homologados para la cepa Bundibugyo, que ya ha provocado unos 350 casos y 89 muertos