La cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping dejó una imagen cuidadosamente diseñada de distensión política: intentan administrar su rivalidad.

Los presidentes de Estados Unidos y China sostuvieron reuniones entre miércoles y viernes en la capital asiática, en una cumbre destinada a recomponer las relaciones económicas…

El encuentro cumplió con las expectativas, ambas partes buscaban un respiro para adaptarse al fin del sistema neoliberal