Al menos 87 de sus participantes se declaran en huelga de hambre para protestar por el "secuestro ilegal", mientras son trasladados a Israel.

El Gobierno israelí aseguró que no permitirá violaciones al bloqueo naval sobre la Franja y acusó a parte de los organizadores de la misión de actuar en favor de Hamás.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó la intercepción de la flotilla y felicitó a las fuerzas navales.