Una decena de embarcaciones civiles pertenecientes a la Global Sumud Flotilla continúan navegando por el Mediterráneo con el objetivo de romper el bloqueo naval de Gaza y entregar ayuda humanitaria. El avance se produce tras una intensa oleada de intercepciones por parte de la Marina israelí iniciada el lunes en aguas internacionales, a unas 250 millas náuticas del enclave palestino y frente al litoral suroeste de Chipre. Según los organizadores, las fuerzas militares han bloqueado 41 de los más de 50 barcos de la expedición y han detenido a decenas de activistas. La nave más cercana a la línea de costa, el Andros, se encuentra ya a unas 80 millas náuticas de su objetivo y continúa navegando en solitario.La operación militar ha dejado a numerosos activistas incomunicados y ha abierto focos de tensión diplomática con los gobiernos de sus respectivos países. España, Turquía, Bangladesh, Brasil, Colombia, Indonesia, Jordania, Libia, Maldivas y Pakistán han firmado han condenado “los actos hostiles dirigidos contra buques civiles y activistas humanitarios”.Entre los últimos barcos abordados se encuentra uno de bandera polaca en el que viajaba el joven Pablo Quesada Martín, uno de los al menos cinco españoles retenidos por Israel, quien denunció el asalto en sus redes sociales antes de que se perdiera su rastro. Los organizadores han denunciado que las Fuerzas Armadas de Israel planean trasladar a los arrestados (de nacionalidades española, mexicana, chilena, australiana y francesa, entre otras) a un “buque prisión” para conducirlos posteriormente al puerto israelí de Asdod. Ante esta situación, varios gobiernos ya han solicitado explicaciones formales a las autoridades del Estado judío.La actual expedición civil está integrada por unas 500 personas de 39 países que zarparon inicialmente el 15 de abril desde Barcelona, realizando una última salida colectiva desde el sur de Turquía tras sufrir bloqueos previos en Grecia. Los activistas han criticado duramente a los gobiernos occidentales y a la Comisión Europea por no haberles proporcionado protección en un mar Mediterráneo “plagado de buques de la OTIAN”, a pesar de haber notificado la misión de paz con antelación.El conflicto ha generado un fuerte cruce de declaraciones. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel se ha calificado la misión como una “provocación” y se ha advertido taxativamente a través de la red social X que no se permitirá “ninguna violación del bloqueo naval legal sobre Gaza”, exigiendo el retorno inmediato de las naves. Por el contrario, los portavoces de la flotilla consideran la movilización militar de Tel Aviv como un “fracaso estratégico” nacido del temor a la sociedad civil independiente, según ha declarado la organización en un comunicado. Asimismo, han asegurado estar documentando las identidades de los mandos navales israelíes implicados para remitirlas a equipos jurídicos internacionales en 20 jurisdicciones penales. En el plano internacional, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha respaldado a los activistas llamándolos “viajeros de la esperanza” y ha instado a la comunidad internacional a actuar contra la intervención de Israel.Israel se burla de la operaciónLa Marina israelí interceptó las comunicaciones de radio de la flotilla para hacer sonar la emblemática canción de Brittney Spears Oops!...I Did It Again (Ups, lo he vuelto a hacer), que se interpretaría como una burla a la intercepción de la misión humanitaria una vez más por parte de Israel, según publicaron los activistas a bordo de uno de las embarcaciones de la flotilla.