El primer ministro laborista Harold Wilson se negó en los años sesenta a enviar tropas a la guerra del sureste asiático, pero sí ayudó a Washington

El primer ministro, bajo la sombra de la guerra de Irak, toma distancia de su aliado y acusa de ilegal la ofensiva

El primer ministro laborista Harold Wilson se negó en los años sesenta a enviar tropas a la guerra del sureste asiático, pero sí ayudó a Washington