Estos peluches coleccionables, que se venden en cajas sorpresa y suceden a los famosos Sonny Angels, han desatado una fiebre entre consumidores de 15 a 40 años. Algunos observadores señalan que su éxito obedece a que son una forma de huir del caos y el desconcierto en que estamos inmersos

Detrás del fenómeno desatado por estos muñecos hay toda una estrategia que activa una serie de mecanismos psicológicos propios de las adiciones

Estos peluches coleccionables, que se venden en cajas sorpresa y suceden a los famosos Sonny Angels, han desatado una fiebre entre consumidores de 15 a 40 años. Algunos…