Para los no iniciados, un Labubu es un peluche (feo) coleccionable que desean tanto niños como adultos. Para los que no tienen que buscar de qué estamos hablando, el mundo de los Labubus se ha convertido casi en símbolo de pertenencia tribal y para algunos en un estilo de vida. Se trata de un muñeco inspirado en la mitología nórdica, una mezcla de conejo y elfo con dientes afilados, creado por el artista hongkonés Kasing Lung hace una década para la serie The Monsters, que se ha vuelto viral en el último año y está redefiniendo el lujo. Son el accesorio del momento, como nos contaba ya hace unos meses Claudia Farnós.

yungblud opening a labubu and getting the secret 😭😭😭 pic.twitter.com/BYRjpjTva5

Basta con teclear la palabra Labubu en cualquier red social y todo un mundo se abrirá ante sus ojos. Son muchos los famosos entregados a la causa, requisito imprescindible para la viralidad: el exfutbolista David Beckham, la actriz Hilary Duff, el diseñador Marc Jacobs, la cantante de Blackpink Lisa o la mítica Cher llevan uno de estos muñecos colgados de sus bolsos y lo exhiben con profusión en sus redes. Incluso Prada (que el diablo la perdone) ha creado un par de modelos para los Labubus, prueba de la exclusividad que rodea a estos muñecos. Tanto que, ante el auge de este tipo de accesorios, firmas de lujo como Louis Vuitton están creando sus propios peluches para bolsos. Pero si hay un dato que confirma que los Labubus son lo último de lo último es el hecho de que la reina del pop y de la modernidad, Madonna, ha celebrado su 67º cumpleaños soplando las velas de una tarta con forma de este muñeco, vestido con el sujetador cónico que Jean-Paul Gaultier diseñó para ella hace años.