Los investigadores de Anthropic, OpenAI, Meta y Google intentan cada vez más generar conciencia sobre los riesgos de la inteligencia artificial, por lo que el debate sobre los peligros de la IA se ha intensificado de forma drástica y ha transformado los "supuestos" riesgos teóricos en preocupaciones tangibles debido a incidentes con modelos.

Cuando Jacob Coxon, investigador de Anthropic, renunció a la empresa de IA y argumentó que le preocupaba la tecnología, los mensajes internos empezaron a circular, debido a que la comunidad de analistas y tecnólogos se divide entre quienes alertan sobre amenazas y quienes consideran que la narrativa apocalíptica es una exageración.

"Es lo que todos hemos estado diciendo. Solo que ahora es de cara al público y eso es algo bueno", agregó un empleado de Anthropic sobre los comentarios de Coxon al periódico estadounidense The New York Times, dado que todas las reacciones encontraron eco entre los investigadores de inteligencia artificial de OpenAI, Meta y Google.

Frente a este escenario, para quienes han hecho de la inteligencia artificial el trabajo de su vida, el mensaje de Jacob Coxon no era nuevo. Sin embargo, sus comentarios cobraron fuerza hasta convertirse en una conversación internacional, y muchos de quienes trabajan con la IA lo vieron como el momento para pedir mayor precaución.