La dimisión de un joven investigador de Anthropic el pasado martes ha desatado un debate sobre cuándo podría la IA extinguir la civilización y cómo evitarlo. Casi todos los líderes y gurús del sector han dado este fin de semana sus opiniones entregadas, conspiranoicas o exaltadas. El veredicto, casi una semana después, parece ser que lo mejor por ahora es que la industria busque la manera de autorregularse.Sam Altman, presidente ejecutivo de OpenAI, cree que “tener reglas comunes para gestionar el riesgo de la frontera [la IA más avanzada] y así aprovechar al máximo sus beneficios nos parece buena idea”. Asi lo ha escrito la madrugada del lunes en X, red social que se ha convertido en el foro de debate sobre este peligro. La idea no es nueva ni original. OpenAI, Anthropic y Google llevan hablando desde julio sobre cómo crear un órgano que fije estándares para la industria de la IA, según ha revelado The Information, medio especializado en Silicon Valley.The world deserves confidence that American companies developing increasingly capable AI will act responsibly, especially as the trajectory of progress has steepened. Every frontier lab must deliver on this, and there is no reason any of us should come to work if we cannot.We…— Sam Altman (@sama) September 14, 2026