Redacción Medioambiente (EFE).- En plena expansión de los centros de datos por todo el territorio, Europa pretende aumentar su capacidad para afrontar el desarrollo del sector, unos propósitos que previsiblemente multiplicarán el consumo de agua, recurso cada vez más limitado tras un verano marcado por la sequía y las elevadas temperaturas.

El pasado mes de junio, la Comisión Europea presentaba la Ley de Desarrollo de la Nube y la IA (CADA, por sus siglas en inglés), la cual pretende triplicar la capacidad de los centros de datos comunitarios en un plazo de 5 a 7 años.

La norma propone además «acelerar la concesión de permisos» y «mejorar el acceso a recursos clave» como la energía, el suelo o el agua.

En este contexto, la Agencia Europea del Medioambiente (EEA, por sus siglas en inglés) advierte de que el consumo de agua de centros de datos impulsados por IA podría elevarse hasta más de 1.060.000 millones de litros anuales, once veces más que las estimaciones de 2024.

La huella hídrica de los centros de datos -indica dicho organismo- se asocia principalmente a la generación de electricidad que alimenta a la infraestructura, pero comprende también su refrigeración y la fabricación de semiconductores.