Manuel Valencia, director creativo, maneja 18 perfiles artificiales bajo su discográfica Críptica
ESCÚCHALO EN:
Seguro que te han aparecido en redes sociales: caras hermosas que cantan con un vozarrón impresionante sin mucho esfuerzo. Parecen reales pero no lo son. Son artistas hechos con Inteligencia Artificial. “No es que sea mala persona, es que ya no aguanto ni una”, canta Nyla Stone, una de las que se ha hecho viral este año. Pero no es la única. De hecho, son tantas que Spotify, la plataforma sueca de streaming, ha anunciado que empezará este mes a identificar a aquellos perfiles de artistas que no son reales con la etiqueta “persona IA” y dejará de recomendar sus canciones en sus playlists. Otra plataforma, Deezer, dice que ya hasta el 50% de las canciones que se suben son hechas con IA y ha colocado un filtro en su sistema para evitarlas. Una respuesta a quienes critican que estos artistas le están quitando el puesto a músicos reales, que tardan años en producir lo que la IA imita en segundos.
“Es música hecha con una instrucción, un prompt que se le da a una IA. Se le pide una canción, varias canciones, o un álbum entero, incluso. Con un esfuerzo mínimo se puede hacer música, se puede subir a Spotify y ganar dinero”, cuenta el periodista Pablo G. Bejerano en este episodio de Hoy en EL PAÍS.







