Tenía problemas de aprendizaje y no podía copiar del pizarrón, pero una maestra de apoyo lo sostuvo para que no se atrasara Texto de Micaela Urdinez | Enviada especial 12 de septiembre de 2026 ARISTÓBULO DEL VALLE (MISIONES). - Algo no estaba bien. Tenía 9 años y no podía poner en palabras esa percepción, pero algo lo hacía sentir fuera de lugar, distinto al resto. No recuerda exactamente el día, sí que estaba en cuarto grado cuando la docente de su escuela fue a hablar con su madre, María Antonia Pedrozo, para decirle que él tenía un problema de aprendizaje. Ahí, la certeza le explotó en la cara.

“Yo veía cualquier cosa que decía la maestra y dejaba de prestar atención. Me distraía por cualquier cosa. Me costaba aprender en ese momento”, dice Alexis Valdemar Benítez, que hoy tiene 13 años y vive en barrio San Ramón, en la ciudad de Aristóbulo del Valle. La docente también le dijo a su mamá, María Antonia Pedrozo, que existía un Centro de Apoyo Escolar al que Alexis podía empezar a ir para que no se atrasara. Él llegó como tantos otros chicos: lleno de incertidumbre, y allí lo recibió Roxana Wrage, la coordinadora del lugar.

-Yo necesitaba ayuda porque una persona me dijo que tenía un problema de aprendizaje. Entonces vine, Roxana me ayudó y sigo hasta ahora.