"Desde que soy chica estoy tratando de analizarme sin boicotearme, por eso tengo 80 a�os y estoy como estoy. La gente no puede creer que soy como una monstrua. Es la construcci�n casi hedonista que tengo". As� analiza la actriz y presentadora Moria Cas�n el origen de su leyenda, convertida desde hace d�cadas en una de las mujeres m�s famosas de Argentina. Ahora una serie sobre su vida, lanzada por Netflix y titulada como ella, consagra definitivamente su figura. "Es muy on�rica, tiene mucho simbolismo. Han sabido interpretar mi ADN puto, porque soy un gran puto. No como la palabra que para otros es degradante, y para m� es la putotalidad", razona, defini�ndose a s� misma y como gui�o a ese t�rmino que en Argentina equivale a maric�n.En sus a�os de vedette Moria trabaj� en Espa�a, all� por 1975. "Me contrat� un empresario que luego fue mi pareja y llevaba espect�culos en el primer piso de la Torre Eiffel, en Par�s, donde cada mes estaba destinado a un pa�s. All� me vio un empresario valenciano que le encant� el show y me llev� a una sala de Valencia. Fui para un fin de semana y me qued� meses".Para saber m�sDe ah� salt� a Madrid, concretamente a la m�tica sala Pasapoga, situada en la Gran V�a, trabajando con el c�mico �ngel de Andr�s en el espect�culo Una americana con �ngel. "Yo hac�a un topless, que en ese momento era muy impactante. Me pas� lo mismo, fui por un mes y me qued� varios m�s, porque se reventaba de gente". Recuerda perfectamente las calles y lugares en los que vivi� durante su estancia en la capital, as� como el momento convulso que atravesaba el pa�s. "Era pre-Franco (sic) y era toda una novedad. No se me prohibi� nada, no s� si porque era argentina o porque no le daban mucha importancia a las salas de fiestas". Despu�s se enrol� con Andr�s Pajares en el espect�culo El embarazado y cuando comenz� la explosi�n del destape le coincidi� regresando a Argentina.Cartel de 'El embarazado', con Andr�s Pajares y Moria Cas�n.CEDIDADe su reci�n estrenado biopic, dirigido por Javier Van de Couter, sorprende la crudeza con la que se abordan algunos temas. "Dije que lo hac�a con la condici�n de no romantizar mi vida. Me mandaron un texto que era liviano y dije: esto no es m�o. Y le mand� el audio de lo que quer�a que fuese. No me gustan las medias tintas en mi vida".La artista repasa su trayectoria, sus �xitos, sus luces y sus sombras. Incluso el abuso que sufri� por parte de su abuelo. "En el hecho de haber sido abusada nunca apel� a la victimizaci�n y no tuve odio a los hombres ni a las mujeres ni a nada. No voy a romantizar un abuso, pero que el primer hombre que conozcas en tu vida sea tu abuelo es muy fuerte, querida. Pero intent� acomodarlo para que no me hiciera da�o." Y ciertamente, en su forma de mirar y hablar sin titubear se confirma que lo tiene asimilado. "�Por qu� quieren buscarme un trauma si yo no lo tengo?", se pregunta de manera vehemente. "No lo quise contar nunca el subconsciente a alguien, lo tengo analizado desde el lugar de no hacerme da�o, de no autoboicotearme y eso lo he trabajado toda mi vida"Moria pronto se supo sensual. "En el colegio ten�a un novio con el que me besaba mucho en el recreo y nos mandaban a direcci�n. Ya era muy sexual y soy muy gozadora de la vida". El erotismo enseguida marc� buena parte de su carrera, casi de manera inevitable, aunque me advierte: "Pero en las fotos salgo con la boca abierta por un problema de respiraci�n, no para hacerme la sexy. De chiquita me ca� de la sillita de beb�s y me romp� la nariz. Si cierro la boca me da cara de DNI, de pasaporte".Sof�a Gala como Moria Cas�n y Marco Antonio Caponi como Mario Castiglione en la serie.NETFLIXLas diferentes etapas de su vida son interpretadas en la ficci�n por Griselda Siciliani, Cecilia Roth y por su propia hija, Sof�a Gala Castiglione, cuyo trabajo ha recibido el aplauso un�nime. "Me genera un orgullo impresionante. No puedo creer lo que ha atravesado mi hija. Imag�nate lo que es autoparirse, que est� embarazada de s� misma, o acostarse con su padre, porque se acuesta con el que hace de su padre, Mario Castiglione". Tambi�n su nieta tiene un breve papel, escenificando el momento en el que a la Moria adolescente la sometieron a electroshock. "Amo Espa�a de una manera tan grande porque ustedes son los primeros que le han dado un premio a mi hija, en lo primero que hizo en cine". Cas�n se refiere a El resultado del amor, en el Festival de Huelva. Despu�s llegar�a la Concha de Plata por Alanis, en San Sebasti�n.Su pareja actual, Fernando Galmarini, es un militante pol�tico que est� a punto de cumplir 84 a�os. A lo largo de su vida estuvo con hombres de su misma edad, de mucho menos y de mucho m�s. Ante la pregunta de si se considera afortunada en el terreno sentimental, es contundente: "S�, sobre todo en el amor a m� misma. Si no te quieres, imag�nate el quilombo que es para querer a los dem�s. No me acuerdo de todos los hombres, de la cantidad con la que estuve". Se ha casado en cuatro ocasiones, la �ltima con el artista pl�stico Humberto Poidomani. "Me dijo: 'Te espero en Florencia'. Yo ni lo conoc�a, y me fui a casar con �l. Y despu�s la pandemia nos separ�, pero seguimos siendo amigos". Una uni�n fugaz, que apenas dur� dos semanas, propia del curr�culum amoroso de toda estrella que se precie.Moria vive en contra del sentimiento de culpa y de todo aquello que le quiera hacer agachar la cabeza. "A m� el machismo me recontra, lo somet� totalmente. Soy una gran pir�mide de vaselina, me entra lo que quiero y me resbala casi todo", confiesa con humor. Y a�ade, con respecto a las cr�ticas: "No me engancho ni con lo bueno ni con lo malo. Es l�gico si est�s expuesta, pero soy independiente total a la opini�n ajena".Griselda Siciliani y Joaqu�n Ferreira en una escena de la serie.NETFLIXIntuyo que su fuerte personalidad ya debi� de asomar en su infancia. "Desde chiquita fui muy rebelde pero muy solitaria. Siempre jugu� a estar acompa�ada de mi soledad. Ah� me convert� en observadora de m� misma, o sea que fui cu�ntica desde chica. Me acostumbr� a jugar conmigo misma y eso me dio un car�cter muy l�dico", reflexiona sin apartar la mirada. Pero aquella soledad, seguramente elegida, tambi�n le evoca momentos cuanto menos curiosos. "No tuve amigas en mi barrio. Nunca me gust� mucho tener amigas mujeres, s�lo una, Marta. Y la volv�a loca, porque jug�bamos a que yo hac�a de hombre, ella era mi mujer, y yo me mor�a, y me ten�a que mirar y llorar hasta que yo resucitaba. �Mira a lo que jugaba! Y despu�s ten�a a la �nica mariquita del barrio, con unos ojos hermosos pero tristes, que se ve que en su casa le pegaban. Jug�bamos con faldas de mi madre y a caminar con tacones."Julio c�sar en m�ridaNo es de extra�ar que ya en sus inicios se convirtiese en toda una �dola para buena parte de la comunidad LGTB. "Hay una cosa genuina de sensibilidad refinada. Siempre estuve al lado de la margienialidad, como digo yo, porque tambi�n me sent� diferente desde chica. Nunca hice nada oportunista ni fui pol�ticamente correcta y mis hechos demostraban que hac�a cosas para la diversidad"Actualmente presenta el magazine matinal La ma�ana con Moria, y lleva casi a�o y medio sobre el escenario con la funci�n Cuesti�n de g�nero, en el mismo papel de mujer trans que Victoria Abril interpret� en Francia. "La televisi�n es buena hacerla porque te da popularidad, pero deval�a al artista. Est�s contando a lo mejor una violaci�n con un n�mero (de tel�fono) delante y te ponen una publicidad para las hemorroides. Pero amo la tele en vivo y ese v�rtigo adrenal�nico". El teatro fue precisamente lo que la trajo de nuevo a Espa�a, concretamente al Festival de M�rida en 2022. "Lo de M�rida fue impresionante, el hacer un Julio C�sar ah�, en ese teatro romano de miles de a�os, era lo m�ximo que me pod�a pasar".Pocas artistas pueden presumir de llegar a los 80 con un biopic que demuestre su excelente forma f�sica y semejante derroche de seguridad en s� misma. "Hice cosas en mi vida para no tener que depender de que otro me diga c�mo soy. Uno se conoce mucho c�mo es y despu�s est� en vos el enga�arte".