A poco de haber salido de la casa y mientras todos le preguntan por su vida "en el adentro", en charla amena con Clarín ella suelta como al pasar una anécdota del "afuera" -como indica la jerga de Gran hermano-, callejera, de hace unos 25 años, que hoy toma otro sentido. Y, más, si el consejo que escuchó aquella vez vino de la boca de un grande. Cuenta Yanina Zilli, a poco de haber quedado eliminada del reality, que "un día iba caminado por la 9 de Julio, cerca del Obelisco, y me cruzo con Alberto Migré. Y le digo: 'Escúcheme, estoy harta de trabajar en programas en los que yo quiero actuar y componer un personaje lindo y lo único que quieren es que me quite la ropa, me quede en tanga y muestre el cuerpo en cámara'. No sabés cómo me miró".-Lo imagino. Pero ¿qué te dijo?-'Querida, hacete conocida, que te vean, aprovechá las oportunidades que te estén dando y después, con tiempo, estate atenta para ver en qué momento podés pegar el giro. No apresures las cosas, ya se te van a dar como vos querés, pero no cierres ninguna puerta'. Y yo le hice caso, pero no se me dio, y me fui a vivir a Mar del Plata.-¿Cómo que no se te dio? Fijate lo que te pasó ahora, te hiciste muy conocida, aprovechaste la oportunidad...-Tenés razón, no lo había pensado así. Es que eso que te cuento de Migré -usina de las mejores telenovelas, un hombre entrañable que supo escribir y montar historias televisivas sobre el amor y que murió el 10 de marzo del 2006- pasó hace mil años y quedó archivado, pero ahora están cambiando las cosas, así que voy a retomar su sabio consejo de estar abierta.Integrante del pelotón inicial de la denominada Generación dorada -un grupo de 28 participantes que entró al reality de Telefe el 23 y 24 de febrero-, "la Zilli", como quedó bautizada por compañeros, panelistas y fans, fue una de las dos (entre las cinco que seguían en competencia hasta el lunes) que jamás traspasó el umbral: siempre encerrada, sin información sin chance de imaginar qué escenario había del otro lado del muro. Tenía chapa de candidata al podio, un personaje muy querido en el planeta GH."Salvo Luana (quedó eliminada este miércoles) y yo, las otras tres (Charlotte, Yipio y Sol) sabían cómo venía la mano, una porque entró ya avanzado el programa, y las otras dos porque salieron varios días por distintos motivos. Entonces corrían con ventaja. Pero nunca perdí de vista que esto era y es un juego, y que se hace lo que se pueda, dentro de lo permitido, para intentar ganar. Yo hice de todo, aproveché las cámaras, jugué, me divertí, extrañé mucho, pero traté de generar contenido y, básicamente, de pasarla bien. Me hubiera gustado ganar, claro, pero quedé quinta y no está mal. Es una frase gastada, lo sé, pero yo ya gané", ratifica la mujer que celebró los 60 años adentro de la casa, en marzo.Su vida anteriorNacida en Arequito, estuvo de pupila en Casilda y luego viajó a Rosario para estudiar Abogacía -le faltaron dos años para que le den el título- y finalmente se recibió de profesora de Educación Física. Y cuando Santino, el menor de sus dos hijos, tenía 6 años decidió instalarse en Mar del Plata "y comenzar una nueva vida, alejada de los medios, con una franquicia de maquillajes y me metí mucho en el rubro inmobiliario". Atrás había quedado su carrera artística como vedette y actriz. Y mucho más atrás sus juegos de niña "disfrazaba frente al espejo. Siempre soñé con actuar, pero la vida te va llevando por distintos caminos".Entre otros programas, trabajó en Brigada Cola, en Lo familia Benvenuto, Rompeportones, Petardos y "también laburé con Mario Sapag (El humor es más fuerte). Y en obras como Más pinas que las gallutas y La noche de las pistolas frías. Hice de todo, pero me estaba cansando de mostrar tanto el lomo".-En ese desfile previo que hacen rumbo al confesionario para nominar le mandabas saludos, entre otra gente, "a La One". ¿Sos amiga de Moria Casán?-Sí, la adoro. Me dijeron que su serie -la biopic Moria, disponible en Netflix- es brutal, apenas pueda la voy a ver. Moria es un ser humano divino, no es que seamos íntimas, pero desde que laburamos juntas en La dama y los vagabundos, con (Nito) Artaza y (Miguel Ángel) Cherutti, pegamos la mejor. Ha venido a comer a casa, en Mar del Plata, es una mina bárbara, siempre te da una mano.-¿Te ves haciendo teatro de revistas con ella?-No, ni con ella ni con nadie. Ya pasó mi etapa del cuerpo. No es que reniegue de eso, ni mucho menos, pero ya quedó atrás. Estoy abierta a todo lo que tenga que ver con los medios. No sé, me hubiera gustado estar en la nueva temporada de MasterChef Celebrity, pero me dijeron que ya están todos elegidos. Me gustaría una serie, cualquier cosa de composición. Me veo tranquilamente en una escena de En el barro -el spin off de El marginal, por Netflix- o en una comedia. Quiero volver al mundo artístico.La casa desde afueraDesde que salió, la primera noche la pasó sola en el hotel al que van los ex participantes para hacer la transición y, al día siguiente, la producción le permitió pasar la noche con su hermana, Andrea, que viajó especialmente de Rosario.-¿Te molesta que las chicas que quedaron en carrera y algunos panelistas o fans del programa te califiquen de panqueque?-No, para nada, están diciendo la verdad. Adentro fui un panquecón, obvio, porque tratás de resistir en carrera yendo de un grupo a otro, los ánimos suben y bajan, las opiniones cambian rápido, eso fue parte de mi juego. Pero así como digo eso también dejo en claro que afuera no soy así: soy muy leal y trato de ser consecuente con lo que pienso.-¿De qué te arrepentís?-De no haber elegido a Zunino cuando teníamos la chance de elegir a un ex compañero para que nos ayude en los últimos días, como una suerte de apoyo emocional. Y como tenía miedo de que me acusaran de que seguía maternando a Zuni, con 25 añitos, elegí a Martín, otro que era de mi grupo inicial, pero no me salió bien, porque él terminó jugando para Sol. No sé, no le voy a echar la culpa porque no la tiene, pero con él al lado mío me desenfoqué.-¿Te enamoraste, acaso?-Pero no, era un juego y además ahí una caricia vale oro, pero no fue el sostén que yo necesitaba y creo que terminé siendo injusta con Zunino. Pero él entendió que lo adoro (cuando ella salió, el chico saltó de la tribuna para abrazarla).-¿Y entenderá Luana que, justo antes de irte, gritaste "Ganalo, Sol" porque le estabas mandando un mensaje a Yipio?-También me arrepiento de eso. Se lo voy a explicar las veces que sean necesarias, porque Luana es una piba hermosa. Ella y Zuni ya son parte de mi vida. Lo que pasa es que empecé a percibir que el duelo final iba a ser entre Yipio y Sol, y de las dos prefiero a Sol. Pero si me daban a elegir entre las cuatro que me estaban despidiendo obvio que hubiera dicho Luanita. Son errores que cometí y me los banco.La Zilli es ese tipo de entrevistada/ex Gran hermano con la que se puede hablar de otras cosas más que de estrategia, afinidad y sueño de panelista. Hay una vida nutrida atrás de esta mujer que instaló el latiguillo musical de 'ju-gan-dó-ju-gan-dó ': "Yo voy siempre para adelante, porque hace 18 años casi me voy para el otro lado, me salvé de casualidad. Ya era madre de Ornella -su hija de 25 años que vive en Miami- y cuando nació Santino tuve un sangrado descomunal y quedé tres días en coma farmacológico. Te imaginás que después de eso vivo la vida más fortalecida, y agradecida".Y no debe haber sido casualidad que en medio de la nota se haya acordado de su cruce con Migré. Le recomendó saber esperar, hacerse ver y recién ahí girar. Esperó, se expuso en un reality y ahora "La Zilli" está lista mostrarse sin necesidad de sacarse la ropa.
Yanina Zilli, la ex vedette de 60 años que brilló y perdió en Gran Hermano, y a la que hace 25 años Alberto Migré le marcó el camino
Salió quinta de esta "Generación dorada" y ahora analiza su juego, de la que se arrepiente de dos cosas.Antes de retirarse del mundo del espectáculo, hace diez años, trabajó en "Brigada Cola", "La familia Benvenuto" y "Rompeportones", entre otros ciclos.Su vínculo con Moria Casán y la terrible experiencia que vivió hace 18 años, cuando casi pierde la vida.






