Luis Fernando RomoActualizado S�bado,
septiembre
02:38En la d�cada de los 80 su rostro val�a millones de d�lares y sobre su pecho descansaban algo m�s de 15 kilos de oro. Mr. T (74) era el coloso de la cresta mohicana, el villano que tritur� el ego de Rocky Balboa -Sylvester Stallone-en Rocky III y el mec�nico con p�nico a volar que resolv�a cualquier crisis a tiros en El Equipo A.Fue un producto perfecto de la era Reagan, una m�quina de facturar que entonces era imposible encender un televisor, entrar en una jugueter�a o desayunar cereales sin toparse con su rostro, convertido en uno de los m�s magn�ticos de la cultura pop.Tras esa imponente fachada siempre se ha escondido un hombre tierno, religioso, fiel a sus ra�ces y con un coraz�n solidario. El legendario int�rprete ha vuelto a la actualidad porque Netflix estren� el 8 de septiembre el documental Al descubierto: Mr. T, que ha tildado de "basura" en una entrevista a The Guardian al argumentar que se ha dejado en el tintero gran parte de su vida.Cuando naci� en el South Side de Chicago, uno de los barrios m�s peligrosos de Estados Unidos, Laurence Tuereaud -su verdadero nombre- ten�a todas las cartas para ser un traficante, un ladr�n y una presa f�cil de la polic�a.Fue el menor de los varones de un matrimonio que tuvo doce hijos -ocho ni�os y cuatro ni�as- que dorm�an hacinados en un desvencijado apartamento donde no hab�a calefacci�n en invierno ni comida suficiente en la mesa. Pero all� no entraban la droga ni las malas compa��as. Quien delinqu�a, no dorm�a bajo techo.El actor junto a los otros int�rpretes de la m�tica serie 'El equipo A'.GTRESCuando el patriarca, Nathaniel, un predicador itinerante que les abandon� cuando Laurence apenas levantaba cinco palmos del suelo, la madre, Willie, se part�a el lomo limpiando los suelos de los m�s ricos de la ciudad. Adem�s, sobrevivieron gracias a la asistencia social."Sol�amos decir que las �nicas tres comidas que hac�amos eran 'avena, nada de comida y saltarnos una comida'. As� que nos re�amos de todo eso", ha comentado a People. El ambiente que se respiraba en la ciudad era de una pobreza y violencia tan extrema que la matriarca inculc� a sus v�stagos el fervor por la fe cristiana, la pasi�n por los estudios y la tolerancia cero con las pandillas Vice Lords y Black P. Stones y, sobre todo, les ense�� a ser piadosos, a pesar de que el racismo cotidiano tuvo un impacto devastador en Laurence.En declaraciones a The Guardian, el actor ha dicho: "Crec� en el gueto y, aunque jugaba al f�tbol y luchaba, los matones me llamaban marica. �Sabes por qu�? Porque nunca rob� a nadie. Me llamaban marica por escuchar a mi madre, por escuchar a los maestros, por hacer mi tarea. Ellos no fueron a la escuela. Eran desertores. Eran matones. Ahora est�n en la c�rcel o muertos. No llegaron a nada".Una de las cosas que m�s odiaba era c�mo los blancos llamaban 'boy' (chico o muchacho) -un t�rmino hist�ricamente despectivo para humillar a los afroamericanos- a sus seres queridos, especialmente a su hermano condecorado en Vietnam. Por ello, a los 18 a�os elimin� su apellido judicialmente y eligi� llamarse Mr. T para que cualquiera al dirigirse a �l utilizara la palabra 'Mister' (se�or).Gracias a los campeonatos de lucha libre y de f�tbol americano encontr� una v�a para canalizar su frustraci�n y obtuvo una beca para ir a la Prairie View A&M University donde fue expulsado despu�s de su primer a�o. Su racha de mala suerte continu� tras lesionarse una rodilla que le impidi� jugar en la Liga Nacional de F�tbol Americano, se gan� la vida como limpiador en un hotel, conserje en un banco y como polic�a militar hasta que recal� como portero y vigilante de seguridad en clubs nocturnos y discotecas.Entonces cambi� su imagen. Empez� a comprar joyas de oro y a ponerse las que los clientes perd�an por las borracheras y los ligoteos y se dej� una cresta tras ver una imagen de los guerreros mandinga de �frica Occidental en National Geographic. Entonces, Mr. T revel� a US Weekly que quiso honrar a sus antepasados porque "convert� esas cadenas de acero en oro para simbolizar que sigo siendo un esclavo, solo que mi precio es m�s alto".Cansado de la noche decidi� ejercer como guardaespaldas de personalidades como Michael Jackson, Steve McQueen y Diana Ross. Con la treintena acechando, Sylvester Stallone qued� impresionado por su labor en un reality deportivo y su reputaci�n de tipo duro, por lo que le ofreci� su debut como actor en Rocky III. En 1983 salt� a la televisi�n con El equipo A en la que durante cinco temporadas logr� que millones de ni�os quisieran parecerse a �l.Todo ese proceso lo comparti� con su ex esposa, Phyllis Clark, con quien tuvo tres hijos, Lesa, Erica y Laurence. De la cresta de la fama pas� a un c�modo segundo plano por decisi�n propia ya que "lo �nico que quer�a era comprarle a mi madre una casa preciosa y vestidos bonitos. Lo hice en los 80, as� que el juego hab�a terminado. Se acab�", ha confesado a The Guardian. De esta manera rebate los rumores que aseguraban que su ca�da al olvido fue por mal comportamiento en los rodajes e inversiones fallidas.En el documental, Mr. T hace referencia a dos momentos que le cambiaron la vida. En 1995 le diagnosticaron un linfoma cut�neo de c�lulas T, una iron�a m�dica que recuerda con cierta tristeza: "El c�ncer llevaba mi propio nombre". Y en 2005 a ra�z de los destrozos del hurac�n Katrina en Nueva Orleans se despoj� de todo el oro "porque era una falta de respeto a las familias que lo hab�an perdido todo y una ofensa ante Dios".El actor ha aprovechado las entrevistas promocionales para dejar claro que el documental no refleja adecuadamente su labor ben�fica en la Fundaci�n Make-a-Wish y con el Ej�rcito de los Estados Unidos.











