El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha asegurado este viernes que el Gobierno central restó importancia a las advertencias trasladadas por la ciudad autónoma sobre la creciente presión migratoria en los días previos a la entrada masiva de personas desde Marruecos. Vivas ha afirmado que desde Moncloa llegaron incluso a pedirle que dejara de llamar porque se estaba poniendo “muy pesado”. Fuentes de La Moncloa desmienten esta versión y sostienen que las conversaciones fueron en tono muy cordial y operativo, y que se trasladó la información de Vivas a Interior, que ya la tenía, pero que en ningún caso el presidente de Ceuta traslado que venía un salto como el de 2021 o superior, como finalmente fue, sino que habló de las entradas a nado que habían aumentado y que era algo conocido por todos y se pusieron medidas para intentar frenarlas, aunque finalmente quedaron completamente desbordadas por un salto masivo inédtioEl presidente ceutí ha explicado que el 27 de julio, tres días antes de la entrada en la ciudad de entre 70.000 y 80.000 personas, pidió al Gobierno la declaración de emergencia nacional y un mando único ante el aumento de la presión migratoria, pero le pusieron “caras raras”.Además, ha contado que intentó hablar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ese mismo día, aunque no fue atendido y la comunicación se canalizó a través del jefe Gabinete de Moncloa, quien le dijo que “estuvieran tranquilos y que no llamaran más porque se estaban poniendo muy pesados”.En declaraciones a los periodistas, Vivas ha planteado que lo ocurrido en la ciudad “no va de izquierda o derecha”, en alusión a las manifestaciones de los distintos partidos, sino “de estar con Ceuta”, una ciudad que afronta “el momento más difícil, duro y crítico de su historia”. El presidente ceutí ha dicho que, por su parte, no ha habido “cambios de posicionamiento” y sigue manteniendo que lo ocurrido es “una utilización de Marruecos de la presión migratoria como herramienta para poner en jaque” la integridad territorial de España.Vivas también ha valorado la dimisión de Gonzalo Sanz, el jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano. Sanz fue la persona que recibió por Whatsapp y por teléfono avisos de un miembro del CNI sobre convocatorias masivas para asaltar la frontera ceutí. Sanz ha justificado su dimisión en la “incompatibilidad” de su versión con la del delegado: afirma que le comunicó los avisos, mientras que Triano lo niega. Vivas considera “poco probable” que Sanz no informase a Triano y cree que, en todo caso, el cruce de versiones “deja en mal lugar” al Gobierno.