La Unión Europea “no puede mantener una política de colaboración con Marruecos si no se respetan las fronteras”. Esta ha sido la principal petición que ha llevado este martes el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, al Parlamento Europeo en una comparecencia que ha organizado el Comité de Libertades Civiles de la Eurocámara, que preside el eurodiputado del PP, Javier Zarzalejos. Vivas además ha reclamado a las instituciones europeas apoyo financiero y político para solventar la situación que está viviendo Ceuta.
El presidente de la ciudad autónoma mantuvo una larga agenda de encuentros en Bruselas, que incluían al comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, el presidente del grupo parlamentario del PPE, Manfred Weber.
Sin embargo, a la salida de las reuniones con los comisarios, Vivas admitió que la Comisión Europea no está por la labor de cambiar las relaciones con Marruecos. La Comisión Europea ha evitado durante toda la crisis migratoria cualquier crítica a Marruecos, al que considera un país aliado y amigo.
El presidente de Ceuta se tendrá que conformar con una resolución del Parlamento Europeo que “ponga de manifiesto de una manera clara que las fronteras de Ceuta y Melilla son las fronteras de España y de Europa. Que si las fronteras no se respetan no se pueden pretender mantener una línea de colaboración constructiva con la Unión Europea”. Ahora le toca a los eurodiputados españoles negociar con los parlamentarios de su grupo y del resto de formaciones políticas de la eurocámara una resolución que no será tan fácil sacar adelante.














