“En los días previos, la situación era alarmante. Desde luego, no podíamos presumir que se iba a producir esa entrada masiva de 80.000 personas. Pero sabíamos, por los medios de comunicación locales, que en una semana habían entrado 1.500 personas, y que en una semana la acogida de menores había pasado de 180 a 800, un ambiente que indicaba que algo pasaba”. Así ha explicado este lunes en Madrid el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, cómo vivió las horas previas a la entrada de decenas de miles de personas a la ciudad autónoma el pasado mes de julio.

Vivas ha participado en un acto informativo en el hotel Four Seasons de la capital, rodeado por la plana mayor del PP, con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza y presentando al dirigente ceutí, y por un nutrido grupo de presidentes autonómicos del partido. De todos, el moderador solo ha elegido a Isabel Díaz Ayuso para que tomara la palabra.

En su presentación, el líder de la derecha ha sostenido que “el Gobierno actual está a la deriva” y que “no garantiza la seguridad del Estado”, y ha reiterado su petición de que sean deportados en bloque todos los inmigrantes que permanecen en Ceuta, pese a las limitaciones que impone la ley.

“Defender Ceuta no consiste en incendiarla, sino en protegerla para que esta crisis no acabe por destruirla”, ha sostenido Feijóo, que ha dado la palabra a un Vivas que ha dibujado una ciudad postapocalíptica a punto de la implosión social.