Paola De CarolisCorriere della Sera LondresActualizado Viernes,
septiembre
17:58La cola recorre Great Russell Street, ordenada y animada, como corresponde a una ocasi�n hist�rica. Todos esperan con el tel�fono m�vil y el c�digo QR o la entrada impresa en la mano. Son los afortunados que, despu�s de horas esperando en la web del British Museum, consiguieron el pasado julio una entrada con un turno de 40 minutos para una exposici�n que ya ha batido todos los r�cords.El tapiz de Bayeux, un bordado de lana sobre lino que narra la conquista de Inglaterra por los normandos, ha regresado al Reino Unido por primera vez en casi un milenio. Se trata de un acontecimiento que ha reavivado en el pa�s la pasi�n por un episodio que nunca ha dejado de formar parte del imaginario colectivo: la batalla de Hastings y la llegada de Guillermo el Conquistador.1066 es una fecha que todos los ni�os brit�nicos aprenden en el colegio, ya desde primaria. Y el museo londinense agot� en un solo d�a la primera tanda de reservas, m�s de 100.000, con unos ingresos superiores a los 2,5 millones de libras. Quienes no lograron hacerse con una entrada esperan ahora la segunda oportunidad, que llegar� el pr�ximo mes a trav�s de la web del British.Porque el tapiz, que normalmente se encuentra en la localidad francesa de Bayeux, es una pieza �nica: 58 escenas que han contribuido a construir la historia del pa�s, representadas sobre un lienzo de 68,3 metros de largo y 50 cent�metros de alto. En �l aparecen bordados 623 hombres, 190 caballos, 37 barcos, 35 perros, solo 6 mujeres, 23 �rboles, 416 plantas, 33 edificios y hasta el cometa Halley.Visitantes haciendo cola antes de la apertura de la exposici�n del tapiz de Bayeux en el British Museum de LondresHENRY NICHOLLSAFPA diferencia de lo que ocurre en Francia, en Londres se exhibe en posici�n horizontal dentro de una vitrina climatizada construida expresamente para la ocasi�n. La sala permanece a oscuras para proteger la pieza, realizada aparentemente en Canterbury pocos a�os despu�s de la conquista normanda. Es imposible contemplarla sin sentir cierta emoci�n, aunque solo sea por la riqueza y originalidad de sus bordados. No hay dos figuras iguales.Los 40 minutos de visita pasan volando. Nadie obliga a marcharse, pero detr�s hay otros visitantes esperando su turno. Cada persona repara en detalles diferentes, demostrando que, como sucede con toda gran obra, el tapiz tambi�n establece una relaci�n particular con quien lo contempla.El rey Carlos III, que inaugur� la exposici�n junto al presidente franc�s, Emmanuel Macron, destac� que la coronaci�n del rey Harold II en la abad�a de Westminster, el �ltimo monarca anglosaj�n antes de ser derrotado en Hastings, le recordaba mucho a la suya. Los ni�os salen fascinados por la c�lebre flecha en el ojo de Harold, mientras los historiadores se detienen en las representaciones de las t�cnicas de guerra y las costumbres medievales. En la escena del banquete, por ejemplo, aparecen cuchillos y cucharas, pero no tenedores.La llegada del tapiz a Londres es fruto de unas largas negociaciones iniciadas hace a�os y aceleradas despu�s del Brexit, en el esp�ritu de la "entente amistosa" que sigue uniendo a ambos pa�ses pese a la salida del Reino Unido de la Uni�n Europea. Un "ramo de olivo", dijo Macron en 2018.El tapiz constituye el �nico testimonio visual de la �ltima conquista exitosa de Inglaterra. Su traslado, realizado a trav�s del Eurot�nel, habr�a costado alrededor de dos millones de libras, mientras que toda la operaci�n est� asegurada por 800 millones. La exposici�n, inaugurada este jueves, permanecer� en el British Museum hasta el 1 de julio de 2027.













