La economía de El Salvador ya empezó a despegar con cierta intensidad en la parte final de 2025. El PIB cerró el conjunto del año con un avance del 3,9%, casi el doble de lo que había previsto el Fondo Monetario Internacional y buena parte de los grandes organismos. La economía dio un aceleró en los dos últimos trimestres que cogió desprevenidos a economistas y panelistas. Este año continúa la tendencia y ya se habla de un crecimiento de hasta el 5%, lo que supondría más que duplicar la media de los últimos 25 años. Desde el propio FMI hasta el Banco Mundial han tenido que elevar sus previsiones. El último en subirse a este barco ha sido el departamento del Banco Santander en EEUU, que en un informe de dos páginas asegura que la economía de El Salvador podría alcanzar a medio plazo el grado de inversión y que las reformas políticas están teniendo resultados "muy alentadores".La nota del Banco Santander destaca que "los titulares sobre el acuerdo a nivel técnico con el FMI no se refieren únicamente a volver a encarrilar el programa. Se trata de la siguiente fase del compromiso con la transformación económica bajo el próximo mandato de la Administración Bukele. Esto es lo que hace único a El Salvador, con un elevado capital político para impulsar la consolidación fiscal y las reformas estructurales, así como con una trayectoria potencial de sucesivas mejoras de la calificación crediticia, sino incluso un camino hacia una eventual calificación de grado de inversión", señalaba el informe.