La economía de El Salvador está creciendo más rápido de lo que se preveía. Ya cerró 2025 con una expansión del 4%, batiendo las expectativas en más de un punto del Fondo Monetario Internacional o del Banco Mundial. Esta última organización destacaba en un informe reciente que el año pasado el PIB aceleró de forma "muy marcada" en la parte final del año gracias a la inversión, la llegada de remesas y el turismo. Esto último, el turismo se ha convertido en uno de los pilares de la economía. Aprovechando el desplome sin precedentes de la caída de la criminalidad, El Salvador se ha convertido en una potencia turística que reciba ya casi tantos visitantes como habitantes tiene y eso que el boom acaba de empezar. Desde la ONU hasta la Secretaría de Integración Turística Centroamericana (SITCA) confirman este boom del turismo que también ha impulsado la economía en el primer trimestre de 2026, para llevar el crecimiento del PIB al 4,8% interanual.Desde el Banco Mundial admitían que "una fuerte disminución de la delincuencia eliminó una limitación clave para la actividad económica, fortaleciendo la confianza del mercado". Ahora, las empresas pueden prosperar sin la presión de tener que entregar parte de sus ingresos a grupos mafiosos, mientras que el turismo llega en masa ante la creciente seguridad del país. Según los datos del Gobierno de Bukele, la criminalidad ha caído hasta los 1,9 homicidios por cada 100.000 habitantes, unos niveles más reducidos que los de países como EEUU y de los más bajos de la región.
El Salvador de Bukele se convierte en una potencia turística: la economía empieza a recoger los frutos del descenso de la criminalidad
La economía de El Salvador está creciendo más rápido de lo que se preveía. Ya cerró 2025 con una expansión del 4%, batiendo las expectativas en más de un punto del Fondo Monetario Internacional o del Banco Mundial. Esta última organización destacaba en un informe reciente que el año pasado el PIB aceleró de forma "muy marcada" en la parte final del año gracias a la inversión, la llegada de remesas y el turismo. Esto último, el turismo se ha convertido en uno de los pilares de la economía. Aprovechando el desplome sin precedentes de la caída de la criminalidad, El Salvador se ha convertido en una potencia turística que reciba ya casi tantos visitantes como habitantes tiene y eso que el boom acaba de empezar.










