La expansión se apoyó en la inversión pública y privada, la demanda interna y el sector externo. El turismo registró la llegada de 1.3 millones de visitantes internacionales y se ubicó entre los motores de la actividad.
(Imagen Ilustrativa Infobae)El Salvador creció 4.8% en el primer trimestre de 2026 y alcanzó un PIB de USD 9,261.8 millones según los últimos datos publicados por el Banco Central de Reserva (BCR) este martes. El avance implicó un aumento de USD 604.7 millones frente al mismo período del año anterior, con expansión en 17 de 19 sectores de la economía.Las actividades con mayores subas fueron Construcción (13.5%), Minas y canteras (11.1%), Transporte y almacenamiento (7.6%) y Hoteles y restaurantes (7.1%). En conjunto, los sectores con resultado positivo aportaron más del 80% del PIB.El crecimiento del período estuvo respaldado por políticas internas orientadas a la inversión y el consumo. Entre ellas figura la Ley de la Quincena 25, mientras que el impulso a proyectos de infraestructura incidió en sectores vinculados, como la construcción y los servicios logísticos.PUBLICIDADLa expansión se apoyó en la inversión pública y privada, la demanda interna y el sector externo. El turismo registró la llegada de 1.3 millones de visitantes internacionales y se ubicó entre los motores de la actividad.La construcción encabezó el crecimiento por inversiones en proyectos habitacionales, comerciales y obras públicas. Entre las iniciativas de infraestructura sobresalió el Aeropuerto Internacional del Pacífico, junto con obras educativas, viales y aeroportuarias.Doctor SV, ofrece atención en especialidades médicas, salud mental y nutrición. Foto cortesía Secretaría de Prensa PresidenciaEl sector logístico avanzó por mejoras en la infraestructura nacional. El Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez elevó la calidad de sus servicios y el Puerto de Acajutla mejoró su eficiencia operativa, lo que facilitó el comercio exterior.PUBLICIDADAunque la mayoría de las actividades mostró avances, enseñanza (-0.3%) y agropecuario (-0.8%) fueron las dos excepciones. En conjunto, representaron el 6.7% del PIB.El sector externo aportó un crecimiento de 5.0% en las exportaciones de bienes y servicios, impulsado por productos industriales y tradicionales, además de la expansión de los servicios.El turismo también incidió sobre el gasto en bienes y servicios. Eventos como la residencia de Shakira potenciaron su efecto sobre el comercio, el transporte y el entretenimiento.La administración de Nayib Bukele priorizó el fortalecimiento de los servicios públicos. En salud, la Red Nacional de Hospitales y herramientas digitales como DoctorSV ampliaron el acceso y mejoraron la atención.PUBLICIDADEn educación, la entrega de paquetes escolares y dispositivos tecnológicos contribuyó a reducir la brecha digital y a favorecer el desarrollo del capital humano.Rutas de transporte colectivo de El Salvador regresan al centro de San Salvador./ CortesíaEl aumento de los ingresos de los hogares, junto con el crecimiento de las remesas familiares en 7.3%, hasta USD 2,435.6 millones en el trimestre, impulsó el consumo privado. Ese flujo favoreció al comercio, la restauración, el transporte y el entretenimiento.Aunque El Salvador experimenta un crecimiento económico impulsado principalmente por la construcción y el turismo, aún enfrenta el desafío de generar empleos suficientes para su población, según detalló el economista y expresidente del Banco Central de Reserva (BCR), Carlos Acevedo.PUBLICIDADDe acuerdo con declaraciones Carlos Acevedo, a través de una entrevista matutina en Diálogo 21, “este año, dependiendo de las fuentes, las proyecciones van entre 3 y 3.5% por ciento”, ese ritmo de expansión representa un cambio respecto al bajo desempeño registrado entre 2000 y 2022, cuando el promedio fue de 2%.La construcción encabezó el crecimiento por inversiones en proyectos habitacionales, comerciales y obras públicas.(Foto cortesía Comercio y negocios).El sector de la construcción ha sido uno de los motores más visibles de este avance. “A pesar del dinamismo de la construcción, que está generando un montón de empleos, existe la percepción de que solo los grandes constructores se benefician, pero hay un efecto multiplicador importante porque la construcción implica contratación de mano de obra, desde ingenieros hasta albañiles”, señaló Acevedo.PUBLICIDADEl economista explicó que este sector también demanda materiales, equipos y servicios, lo cual impacta en distintos niveles de la economía.








