La tensión vivida en la tarde del jueves entre simpatizantes de Aliança Catalana y varios grupos antifascistas en el Fossar de les Moreres de Barcelona —con cargas policiales incluidas y un fotoperiodista agredido— ha enrarecido este viernes la conmemoración de la Diada: la ofrenda floral a Rafael Casanova en el Eixample de Barcelona. La apelación a la idea de “un solo pueblo” para hacer frente a la ola reaccionaria, formulada desde el Govern, el Parlament, el Ayuntamiento de Barcelona y casi todos los partidos del arco parlamentario, contrastaba con lo vivido en el barrio del Born el día anterior. Solo los Comuns han hecho mención al inédito incidente —el año pasado no hubo choque— y Junts ha culpado a Illa de “fomentar la polarización” para “tapar la mala gestión” de su Ejecutivo.Los Mossos d’Esquadra tuvieron que intervenir el jueves por la tarde en el emblemático enclave del independentismo para evitar el choque entre un grupo más reducido de simpatizantes de la formación ultra que dirige Sílvia Orriols —unos 500, según la Guardia Urbana— y los de diferentes colectivos, algunos de la órbita de la CUP, que sumaban 2.500, según la misma fuente. Solo los Comuns y la CUP, que no ha participado en la ofrenda, señalaron el dispositivo policial. Aliança Catalana celebró su propio acto en Ripoll.01:33El altercado entre antifascistas y seguidores de Aliança en la víspera de la Diada“El Estado de derecho tiene que estar para garantizar derechos y parar a la extrema derecha, y no para parar a quienes trabajan para garantizar esos derechos y parar a la extrema derecha”, ha lamentado la presidenta de la bancada de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach. Su Moreno, portavoz de los anticapitalistas, ha alertado de “connivencia” entre los Mossos y la extrema derecha, y ha acusado al Govern del president Salvador Illa de casi extenderle una “alfombra roja” a las manifestaciones de Aliança Catalana. Pese al silencio de las otras formaciones, varios líderes políticos sí se han acercado a Jordi Borràs, el fotógrafo agredido, que trabajaba durante la ofrenda. La tónica general de los discursos ha sido enarbolar un llamamiento a la convivencia ante el auge de los discursos xenófobos y divisivos. La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha defendido como hizo ayer Illa en su mensaje institucional el carácter “abierto y firmemente democrático” de Cataluña, que considera un contrapunto a un mundo que “cierra fronteras y alimenta miedos”.“Ante los discursos que nos pretenden dividir, reivindicamos una Barcelona y una Cataluña abiertas, cohesionadas y que confíen en sí mismas y en su futuro”, ha dicho por su parte el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. La número dos del PSC, Lluïsa Moret, y el presidente del Parlament, Josep Rull, han coincidido en mencionar el espíritu de la Diada de hace cincuenta años en Sant Boi de Llobregat. “Cataluña es una nación que no pregunta a su gente de dónde viene, sino adónde queremos llegar juntos, con progreso, justicia y libertad”, ha recordado Rull.Junts per Catalunya y Esquerra Republicana también abogaron por la convivencia, aunque ambas formaciones aprovecharon para lanzar sendas críticas al Ejecutivo de Salvador Illa. “Hace dos años, pero sobre todo durante los dos últimos meses, se ha confirmado que no se puede gobernar Cataluña sin ambición nacional, como si fuera una comunidad autónoma más”, ha lamentado la secretaria general de los republicanos, Elisenda Alamany, poniendo como ejemplo la seguridad, los problemas con los trenes o el retroceso del catalán. Todo eso, ha añadido la número dos de ERC, “está dejando el país más débil”, un caldo de cultivo para “los reaccionarios” que buscan “enfrentar” a la ciudadanía y quieren hacer “Cataluña más pequeña”.El número dos de Junts, Jordi Turull, ha acusado al Ejecutivo de Illa de “deshacer la nación por acción o por omisión” y “tapar la mala gestión que afecta a los catalanes con una cosa tan peligrosa como fomentar la polarización”. “Pedimos que hoy todo el mundo se manifieste con una buena actitud y no convirtamos la revolución de las sonrisas en la revolución del odio”, ha apostillado.
El choque entre antifascistas y seguidores de Aliança enrarece la celebración de la Diada
Instituciones y partidos coinciden en apelar a la base integradora del catalanismo. Junts culpa a Illa de “fomentar la polarización” para “tapar la mala gestión”











