Los llamamientos a combatir los discursos de "odio" y las apelaciones a la convivencia en Catalunya frente al ascenso de la extrema derecha han marcado este viernes el inicio de las celebraciones de la Diada del 11 de septiembre.PublicidadLos actos han arrancado con las ofrendas florales de instituciones, partidos y entidades civiles al monumento a Rafael Casanova, símbolo de los últimos defensores de Barcelona frente a las tropas borbónicas en 1714.La primera ofrenda la ha realizado el Govern, con su presidente, Salvador Illa, a la cabeza, acompañado de sus consellers. La consellera Sílvia Paneque ha comparecido ante los medios para pedir "fraternidad, orgullo y esperanza por una Catalunya sin exclusiones" y advertir a la extrema derecha de que "el odio no tiene cabida": "Catalunya somos todos y todas", ha remachado.El alcalde Jaume Collboni ha defendido asimismo la "pluralidad" de una Barcelona y una Catalunya "abiertas y cohesionadas" con capacidad de "agregar diversidad" y de construir un "futuro colectivo", frente a los discursos "que pretenden dividir".PSC, Junts, ERC y Comuns, en las ofrendasTras depositar la ofrenda floral de los socialistas catalanes a los pies del monumento a Rafael Casanova, la viceprimera secretaria y portavoz del PSC, Lluïsa Moret, ha llamado a "hacer frente a los postulados que defienden el odio" y a combatir las "propuestas de confrontación, involucionistas y autoritarias".PublicidadLa idea de "Catalunya, un solo pueblo" también ha sido defendida por el secretario general de Junts, Jordi Turull, que ha pedido no convertir la "revuelta de las sonrisas", que quiso representar el 'procés', en una "revolución del odio" entre independentistas, porque esto "sería letal" para sus aspiraciones.La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha reclamado al Govern "ambición nacional" para salir del "debilitamiento nacional" y ha alertado del auge de los movimientos "reaccionarios".Por parte de los comunes, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha advertido de que defender Catalunya "no será nunca levantar muros entre catalanes" y ha rechazado que los "extremistas vengan a dar carnés de catalanidad en función del origen" de las personas.PublicidadCUP, PNV y sindicatos, también en la DiadaTambién ha participado en las ofrendas el presidente del PNV, Aitor Esteban, que ha remarcado que tanto Catalunya como Euskadi son "una nación" y ha avisado de que "se equivocaría mucho quien pretenda" tratarlas como "una comunidad autónoma más".Los sindicatos CCOO y UGT de Catalunya han alertado de los peligros que el "odio y la división" acarrean para la clase trabajadora y han reivindicado el carácter integrador de la sociedad catalana.Cerca de la plaza Sant Jaume, la izquierda independentista ha celebrado un homenaje a Gustau Muñoz, asesinado durante una carga policial en una manifestación de la Diada de 1978, y desde allí la portavoz de la CUP Su Moreno ha acusado al Govern de Illa de "connivencia" con Aliança Catalana.Mensajes de Pujol, Sánchez y FeijóoEn un mensaje en Catalunya Ràdio, el expresidente catalán Jordi Pujol ha reivindicado su visión inclusiva de la catalanidad, al definir la Diada como la "fiesta de todos los que viven y trabajan en Catalunya y quieren ser catalanes", y ha apelado a la "esperanza".Desde la red social X, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha deseado, en un mensaje en catalán, una "feliz Diada a todos los catalanes y catalanas" en este día de celebración en "una Catalunya abierta, plural y diversa".Combinando el castellano y el catalán, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha deseado también una "buena Diada a todos los catalanes" y ha añadido que Catalunya "no necesita seguir siendo moneda de cambio de nada, sino parte del cambio que necesita toda España para recuperar el orden, la libertad y la prosperidad".