El esperado cara a cara de Isabel Díaz Ayuso después del verano con la oposición no decepcionó. PSOE y Más Madrid elevaron este viernes el tono al máximo contra la presidenta por la misteriosa compra del ático de lujo, dejando claro que este va a ser el tema sobre el que gire el antiayusismo en los próximos meses. La reacción de la presidenta en el debate sobre el estado de la región también fue de alto voltaje. De la Ayuso apocada de las últimas semanas, enredada en el thriller inmobiliario, no quedó rastro.De hecho, salió al ataque. Aunque en estos más de 40 días de crisis ha insistido en que esa vivienda no la iba a convertir en una residencia oficial, defendió que los presidentes de Madrid tengan una. “Me parecería bien”, afirmó. En vez de esquivar el tema como algunos creían que iba a hacer, entró de lleno en él y no lo escondió. Fue un cambio claro de estrategia de su equipo. La táctica de no hablar de esa operación inmobiliaria, sobre la que todavía sobrevuelan muchas dudas, ha resultado fallida y con este volantazo quiere erradicar cualquier oscurantismo. Su discurso de ayer duró algo más de dos horas y hoy ha consumido los 90 minutos de réplica a Más Madrid, PSOE y Vox. Ayuso in extenso.Esta vez improvisó la mayor parte del tiempo. Apenas revisó los papeles sobre el atril. Si Ceuta fue ayer el tema principal, ahora quedó diluido. La controversia política se movió al ático, el principal caballo de batalla de sus adversarios. Para defenderse enumeró los cargos públicos socialistas que cuentan con residencia oficial, como el propio Pedro Sánchez, el presidente de Cataluña y los ministros con las carteras más relevantes. La insistencia en este argumento sorprende, ya que Ayuso había asegurado hasta ahora que ese inmueble en Chamberí, comprado a través de una inmobiliaria de alto standing, solo iba a usarlo como “oficina temporal” mientras remodelaban su despacho actual. Esa tesis parece haber quedado enterrada.Ayuso fue especialmente voraz con las portavoces de la oposición de izquierdas, Manuela Bergerot y Mar Espinar. El argumento parecía muy estudiado: les recordó que ninguna de las dos va a ser la candidata en las elecciones de 2027. Se refirió varias veces a “sus jefes” para hacerles de menos. (Más Madrid le competirá a Ayuso con la ministra Mónica García y los socialistas, con el también ministro Óscar López). Les reprochó que no hicieran mención a las 100 medidas que ha anunciado y las acusó de “echar gasolina”. El final se lo dedicó exclusivamente a las dos: “Les digo no solo que este es el último debate de investidura de esta legislatura: este es el último debate de sus carreras”, soltó. Y remató con la frase que acuñó durante el verano: “chao, pescao. No los volveremos a ver aquí”.Antes, durante hora y media, le llovieron chuzos de punta. La primera en tomar la palabra fue Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid. “Se ha ganado el respeto de la élite madrileña, pero no de los madrileños”, le dijo. “Señora Ayuso, si le importa Ceuta, sea solidaria con Ceuta. Arrime el hombro y diga, hoy mismo, que Madrid va a acoger a todos los niños, niñas y demandantes de asilo que haga falta para que Ceuta no haga este esfuerzo en solitario”. Se llevó el aplauso de los suyos y los abucheos de la bancada del PP.📺 TV en DIRECTO | Ayuso: "Aquí caben todos los acentos, pero el que viene en patera no habla español. Cuando usted dice que caben todos los acentos está mezclando migración irregular con los hispanos. Los hispanos no vienen en patera. Si vienen en patera desde Atlántico..." pic.twitter.com/Z7k7YAG7Ho— EL PAÍS (@el_pais) September 11, 2026
Ayuso reconoce ahora que está a favor de una residencia oficial para los presidentes de Madrid: “Me parece bien”
La presidenta responde a las críticas de la oposición por la compra del ático de lujo














