Fuego a discreción. Isabel Díaz Ayuso ha vuelto a subir a la tribuna de oradores de la Asamblea de Madrid tras su discurso de este jueves y las intervenciones de Más Madrid y el PSOE de Madrid y lo ha hecho —como este jueves— para atacar a Gobierno central y a la oposición madrileña. Lo que no ha hecho ha sido resolver ninguno de los interrogantes planteados acerca del escándalo del ático de Chamberí, aunque sí ha reconocido que, a pesar de que ella, por "motivos", decidió no vivir en una residencia oficial, "le parece muy bien" que exista una para los presidentes de la Comunidad de Madrid.Publicidad"Todas las administraciones públicas tienen inmuebles de uso residencial", ha subrayado al tiempo que retaba a la oposición a presentar una lista de todas aquellas regiones que escapen a esa norma. "Si a mí se me imputa el precio de un inmueble, habrá que imputarle al presidente el de La Moncloa, ¿no?", se ha preguntado. Con ese mensaje, Ayuso trata el inmueble como una vivienda y no como una oficina. Además, remata: "Esa vivienda no es un aticazo para mí". Tanto Pedro Sánchez como Mar Espinar, portavoz socialista en la Asamblea, usaron esa palabra.En cuanto a la oposición, la presidenta madrileña ha afirmado que están "rabiosos" y que viven "de dar patadas en las espinillas". En esa línea, les ha recordado que, desde que ella es presidenta, "no han ganado ni un escaño". Por otro lado, se ha presentado como víctima de una campaña de "acoso personal": "Han intentado hundirme a mí y a mi familia". Entre otras cosas, ha hablado del caso mascarillas, con el que su hermano se llevó una comisión de 234.000 euros por intervenir en un contrato que firmaron la Comunidad de Madrid y la empresa Priviet Sportive SL, que no guardaba relación con el sector sanitario y que tenía detrás al empresario Daniel Alcázar Barranco, cercano al hermano de Ayuso. La presidenta ha insistido en que su hermano llevaba 26 años trabajando en el sector y que, en todo caso, el caso mascarillas sería el de José Luis Ábalos, ex ministro socialista y ex secretario de organización en prisión por el caso Koldo.En otro orden de cosas, Ayuso ha culpado a la ministra de Sanidad, Mónica García, que será también su rival en las elecciones autonómicas de mayo de 2027, de las listas de espera en la Sanidad por "no reunirse" con los médicos en huelga.También ha ridiculizado las políticas educativas del Gobierno: "Matemáticas con perspectiva de género y acabar con la cronología en la historia". Para ella, son las culpables del "fracaso internacional" que considera que se desprende del informe PISA. En cuanto a Ceuta, ha mantenido el discurso de este jueves. Ayuso cree que el de la ciudad autónoma es solo el caso más grave de una tendencia general en una España "invadida": "Intentan desguazar España también desde la capital". La presidenta madrileña ha terminando incluso por comparar los campamentos de migrantes en Ceuta con el 15-M.