Ya sea en una casa en un árbol, en un carro de pastor o en una silla de playa: pasar la noche en la naturaleza garantiza casi automáticamente la relajación. Y si además se añade un poco de confort, ¡mejor que mejor! ¿O prefieren algo más aventurero? Aquí las siete opciones que ofrece el otoño alemán:
Hotel Tripsdrill: dormir en las alturas
¿Al parque temático con sus más de 100 atracciones o al paraíso de la vida salvaje? ¿Por qué deberían decidirse? La mejor manera de experimentar el paraíso de aventuras de Tripsdrill es pasar la noche. Entre árboles y el canto de los pájaros, relajantes caravanas de pastor y cabañas flotan hasta cinco metros sobre el suelo del bosque. Las aproximadamente 50 imaginativas construcciones se erigen sobre pilotes de madera de robinia y se integran cuidadosamente en el bosque con su arquitectura aireada.
Cloefhänger: un agradable estado de suspensión
Los alpinistas y las series tienen precipicios, el Sarre tiene "Cloefhänger". Su nombre hace referencia al impresionante escenario de las instalaciones para dormir. Cada sábado, éstas se fijan de nuevo en medio de los árboles, a pocos metros del suelo, pero al borde de las empinadas laderas del Sarre. No hay duda: la emoción de las tiendas colgantes en los árboles es la protagonista. Como telón de fondo, el Saar Loop ofrece un fondo impresionante, especialmente en combinación con el cielo nocturno.






