Con la llegada del calor es habitual refrescarse en los lagos y ríos que existen por toda Alemania. En la región de Berlín, por ejemplo, hay lagos en zonas urbanizadas además de en plena naturaleza, pero todos tienen algo en común: el nudismo. Puede que esto sorprenda a más de un turista, pero para los locales es algo completamente normal. Forma parte del verano tanto como las barbacoas o los Biergarten, las terrazas típicas del país donde se sirve sobre todo cerveza. Este nudismo es herencia de décadas de naturismo, toda una filosofía de vida que busca vivir en armonía con la naturaleza. La llamada cultura del cuerpo libre, o FKK como se conoce por sus siglas en alemán, se remonta hasta finales del siglo XIX. “Era parte del movimiento de reforma de la vida con su lema ‘De vuelta a la naturaleza’, que pretendía contrarrestar la industrialización”, explica Maren Möhring, catedrática en historia comparada de la cultura y la sociedad de la Europa moderna, en la Universidad de Leipzig. “La idea era precisamente exponer todo el cuerpo al sol y al aire para contribuir a su bienestar. También incluía practicar deporte”. En los años veinte se popularizó y con la llegada del nazismo se vio como una forma de promover el “cuerpo ario perfecto” e incluso la cineasta Leni Riefenstahl hizo documentales donde aparecían hombres atléticos y desnudos. Pero en esa época, como apunta Möhring, “la idea principal era comprobar si la otra persona estaba sana y eso tenía, en parte, implicaciones antisemitas, ya que también se podía reconocer si alguien estaba circuncidado”. Después de la II Guerra Mundial, la gente se desvinculó del naturismo como algo organizado. En la República Democrática Alemana (RDA) se prohibieron las asociaciones y la gente simplemente lo hacía por libre. Se empezó a ver como una especie de “desnudo democrático” donde todos eran iguales. Al principio, la RDA intentó reprimirlo, pero en los años setenta decidió tolerarlo. Mientras, en el oeste de Alemania se dividieron claramente las playas. “Con la reunificación [alemana] esto fue un gran problema. Los hoteleros del Báltico dijeron a la gente: ‘Ya no podéis bañaros desnudos aquí, porque a muchos alemanes occidentales les resulta extraño ver a gente desnuda cuando no es una playa nudista’”, explica la catedrática. Pero en los lagos del este se mantuvo. Pero, ¿por qué fue tan popular? Según Möhring, si se analiza desde un punto de vista filosófico o incluso histórico-cultural hay que tener en cuenta lo que dijo Goethe: “Solo el ser humano desnudo es el verdadero ser humano”. “Por supuesto, lo decía en sentido metafórico. Pero creo que existe una tradición de pensamiento según la cual cubrirse significa que se quiere ocultar algo”, detalla. También la religión fue clave. Los principales centros de naturismo alemanes se encuentran en regiones protestantes. “En las católicas era diferente”, señala esa mujer. “La Iglesia católica fue la mayor opositora e interpuso numerosos procesos contra asociaciones naturistas por inmoralidad”, añade. El futuro del naturismo, o simplemente del placer de desnudarse en un lago es incierto debido al auge de las redes sociales. Los jóvenes se muestran más cautelosos por miedo a una foto furtiva. Sin embargo, la Federación Alemana de Naturismo (DFK, por sus siglas en alemán) —que cuenta con 120 clubes— es optimista y augura un “gran futuro”. Tras años de caída, ha aumentado el número de socios desde los 32.000 de 2018 a los 35.000 actuales. Hay que tener en cuenta que en el este no hay tradición de afiliarse, por lo que es difícil saber el número exacto de adeptos. Su vicepresidenta, Manuela Fernández, cree que este incremento se debe a que se han modernizado las webs y la presencia en las redes para llegar a los jóvenes. Sin embargo, de momento, más de la mitad de los socios tienen 61 años o más. “Llevamos unos cinco años creciendo”, declara. “Creo que se ha entendido que no se trata de una cultura anticuada, estrecha de miras y limitada”, comenta Fernández. “El naturismo está en armonía con la naturaleza. Queremos vivir de forma sostenible, proteger el medio ambiente, conservarlo y esos son objetivos modernos”, asegura.
El naturismo en Alemania, una larga tradición que lucha por sobrevivir
La cultura del cuerpo libre o nudismo en el país germano se remonta a finales del siglo XIX y llegó a popularizarse con la llegada del nazismo













