Zaragoza (EFE).- El análisis del teléfono móvil del detenido, los restos de sangre hallados en la vivienda que compartía con la víctima y la compra de una sierra de sable figuran entre los principales indicios recabados por la Guardia Civil y la Policía Foral de Navarra contra el presunto autor del crimen del hombre descuartizado cuyos restos aparecieron en el embalse de Yesa, en el término municipal de Sigüés (Zaragoza).
El juez titular del tribunal número 1 de primera instancia de Ejea de los Caballeros, que dirige la investigación, tomó declaración este jueves al supuesto homicida, detenido en Pamplona el pasado día 8, acordó su ingreso en prisión provisional sin fianza y levantó el secreto de las actuaciones.
El arrestado, compañero de piso de la víctima en Pamplona, está investigado por los delitos de asesinato, profanación y ocultación de cadáver, sabotaje de equipos informáticos y abandono de animales, según una información conjunta de la Guardia Civil y la Policía Foral.
Se habían cruzado denuncias entre ellos
Agentes de ambos cuerpos lo detuvieron en el barrio de La Milagrosa cuando salía de su domicilio para pasear a sus perros, después de una investigación conjunta que ha permitido localizar restos de sangre de la víctima en la vivienda que ambos compartían y reconstruir algunos de los movimientos del sospechoso en los días posteriores a la muerte.






