El análisis del teléfono móvil del detenido, los restos de sangre hallados en la vivienda que compartía con la víctima y la compra de una sierra de sable son alguno de los principales indicios recabados por la Guardia Civil y la Policía Foral de Navarra contra el presunto autor del crimen del hombre descuartizado cuyos restos aparecieron hace más de un mes en el embalse de Yesa, en el término municipal de Sigüés (Zaragoza).El juez titular del tribunal número 1 de primera instancia de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), que dirige la investigación, tomó declaración este jueves al supuesto homicida, detenido en Pamplona el pasado día 8, acordó su ingreso en prisión provisional sin fianza y levantó el secreto de las actuaciones. El arrestado es sospechoso de los delitos de asesinato, profanación y ocultación de cadáver, sabotaje de equipos informáticos y abandono de animales.Según una información conjunta de la Guardia Civil y la Policía Foral, los agentes lo detuvieron en Pamplona cuando salía de su domicilio para pasear a sus perros, después de una investigación conjunta que ha permitido localizar restos de sangre de la víctima en la vivienda que ambos compartían y reconstruir algunos de los movimientos del sospechoso en los días posteriores a la muerte.Los restos fueron encontrados el 4 de agosto por un bañista que alertó al 112 de la presencia en la orilla de lo que parecían ser partes de un cuerpo humano. La Guardia Civil desplegó entonces un dispositivo con especialistas del GEAS, el Servicio Cinológico y equipos de drones, aunque no se localizaron más restos humanos ni vehículos o materiales abandonados que pudieran estar relacionados con los hechos.SucesosLa pista decisiva llegó tras la detección del perro de la víctima, que había sido abandonadoLa ausencia de coincidencias en la base de datos de desaparecidos y la presencia en el cadáver de un tatuaje de la Legión francesa hicieron pensar a los investigadores que la víctima podía ser de esa nacionalidad, por lo que se solicitó colaboración policial internacional.No obstante, la pista decisiva para la identificación de los restos llegó a través de un perro. El 7 de agosto de 2026, agentes de la Policía Municipal de Beriáin localizaron al perro de la víctima en las inmediaciones de la balsa de Morea (Navarra), después de que un ciudadano alertara de que llevaba horas merodeando sin dueño.La lectura del microchip del animal permitió iniciar las gestiones para localizar a su propietario, aunque estas resultaron infructuosas y, finalmente, los agentes contactaron con su expareja, quien denunció al día siguiente su desaparición ante la Policía Foral. La investigación relacionó al desaparecido con los restos encontrados en Yesa.Según informa la Guardia Civil, los investigadores constataron que el supuesto homicida era una persona conflictiva, con antecedentes por amenazas a vecinos, y comprobaron la existencia de denuncias cruzadas entre el detenido y la víctima, con intervenciones policiales por discusiones en el domicilio que compartían.El 8 de agosto, la Guardia Civil solicitó autorización judicial para registrar la vivienda, donde los agentes encontraron evidentes signos de una limpieza reciente, especialmente en el baño, como varios botes de lejía usados. Aún así, los especialistas localizaron pequeñas gotas de sangre en puntos poco habituales, como el techo y una pared, sangre que se determinó después que tenía el mismo perfil genético que los restos recuperados en Yesa. También comprobaron que las cámaras instaladas en el interior de la vivienda habían sido desconectadas.SucesosHabía denuncias cruzadas entre el detenido y la víctima, con intervenciones policiales por discusiones en su domicilioLa investigación de las cámaras y otras evidencias, junto con la estimación forense de que la muerte se había producido unas 72 horas antes del hallazgo el 4 de agosto, permitió establecer que la víctima salió a pasear con su perro la tarde del 1 de agosto y que no volvió a abandonar la vivienda por su propio pie.También se comprobó que al día siguiente el ahora detenido estuvo en las inmediaciones del embalse de Yesa y que antes había trasladado varios bultos desde su vivienda hasta su vehículo, aparcado en la calle.SucesosEl sospechoso había hecho búsquedas sobre descuartizamientos, el estrangulamiento con bridas y el crimen de Daniel Sancho en TailandiaLos investigadores permitieron además detectar la compra, días antes de los hechos, de una sierra de sable en un supermercado próximo al domicilio. Aunque no ha sido localizada aún, los forenses determinaron que las características de los cortes observados en los restos podrían ser compatibles con una herramienta de este tipo.El análisis del teléfono móvil del sospechoso reveló asimismo búsquedas relacionadas con el seccionamiento de carne mediante herramientas cortantes, el estrangulamiento con bridas y el crimen cometido en Tailandia por Daniel Sancho contra Edwin Arrieta.Corresponsal en Aragón desde enero de 2023. Antes, periodista en la región Asia-Pacífico con base en Hong Kong (2014-2022) Licenciado en Periodismo y en Derecho