Los estudios biológicos permitirían revelar si presuntamente el sospechoso guardó el cuerpo en ese espacio oculto, según fuentes policiales

Los investigadores tienen una nueva pista sobre la que indagar para tratar de resolver el caso de la muerte de Esther López en Traspinedo (Valladolid) en 2022: un zulo en una zona oculta de la vivienda del único acusado del crimen, Óscar Sanz, en libertad provisional y a la espera de fecha de juicio. La familia del hombre vendió hace unos meses el inmueble, un chalet que llevaba muchos meses deshabitado en una urbanización del municipio, y ha sido al ejecutar unas obras el nuevo propietario cuando se ha descubierto ese espacio no localizado hasta el momento. Fuentes de la investigación afirman que la Unidad Central Operativa (UCO) lleva varios días en Valladolid e informan de que este lunes se va a inspeccionar de nuevo la casa, que ya fue registrada en su momento sin que quedara constancia de la existencia del zulo.

La muerte de la vallisoletana, de 35 años, se produjo tras su desaparición el 12 de enero de 2022. La mujer se encontraba con dos amigos, uno de ellos Sanz, cuando desapareció durante tres semanas hasta que se encontró su cadáver el 5 de febrero en una cuneta contigua a una carretera en dirección a su pueblo. Las pesquisas se centraron en este hombre, última persona que la vio con vida, si bien este alegó en todo momento que su amiga se apeó de su coche esa madrugada tras una discusión y que no volvió a verla hasta que se descubrió su cuerpo, con golpes y heridas compatibles con un atropello por la espalda.