Este sábado, Torreciudad (Huesca) acogerá su tradicional Jornada Mariana de la Familia. Un encuentro que reúne a decenas de miles de familias, en su mayor parte cercanas al Opus Dei, y que este año estará presidido por el decano del Tribunal de la Signatura Apostólica del Vaticano, Alejandro Arellano. Él es, desde hace dos años, el comisario pontificio plenipotenciario designado por la Santa Sede para resolver el durísimo conflicto que enfrenta a la Obra y a la diócesis de Barbastro-Monzón desde 2020 y que la semana pasada alcanzó niveles insospechados.

¿Cuál es el origen del conflicto? Hace ahora seis años, la prelatura y la diócesis se reunieron para reformular los términos de un acuerdo sobre el complejo, que tienen su origen en 1962 y que en 1975 concluyó con la marcha de la imagen de la Virgen de Torreciudad desde la ermita original (del siglo XI) a la construida por la Obra para venerar a la Virgen de los Ángeles, que según la tradición ‘curó’ a su fundador, Escrivá de Balaguer, cuando era un niño.

El inicio del conflicto radicaba en el control del complejo, construido por el Opus sobre terreno de la diócesis. Sin embargo, mientras se negociaban dichos términos, la diócesis observó algunas maniobras relacionadas con asuntos económicos y comenzó a tirar del hilo. En 2023, tras no alcanzar un acuerdo, Pérez Pueyo decidió nombrar a un nuevo rector del recinto, a lo que se opuso la Obra, ya por entonces 'intervenida' por la Santa Sede. En 2024, Francisco nombró a Arellano comisario plenipotenciario para decidir sobre el futuro del complejo, que cada año atrae a cerca de doscientos mil peregrinos, pero dos años después Roma todavía no ha tomado una decisión.