Actualizado Jueves,
septiembre
17:42El envejecimiento de la poblaci�n y la presi�n sobre la sostenibilidad del sistema p�blico de pensiones llev� al Gobierno de Pedro S�nchez a aprobar una ambiciosa reforma bajo la que subyace un objetivo n�tido a la par que complejo: retrasar cada vez m�s la edad de jubilaci�n efectiva. Y lo hizo a trav�s de dos v�as: penalizando el retiro anticipado de los trabajadores y premiando a quienes opten por seguir trabajando m�s all� de la edad legal. Sin embargo, una de las f�rmulas elegidas para incentivar el retraso de la jubilaci�n tiene trampa, ya que, por distintas razones, los jubilados acaban renunciando a una parte importante de su pensi�n futura.Se trata del conocido como "pago �nico". Un cheque a tanto alzado que ofrece la Seguridad Social a quienes se jubilen despu�s de la edad legal. De manera voluntaria, los jubilados tambi�n pueden optar por un incremento permanente en su pensi�n mensual de por vida (un 4% adicional) o decantarse por una combinaci�n de ambas f�rmulas. Lo cierto es que el inter�s por cobrar el dinero de golpe ha crecido notablemente, ya que si en 2023 el 18,5% de los jubilados demorados optaron por la modalidad de pago �nico o mixto, en 2024 el porcentaje aument� hasta el 24%, con m�s de un 21% eligiendo �nicamente el cobro del cheque.�Qu� compensa m�s? La realidad es que el premio por retrasar la jubilaci�n se reduce a la mitad si se cobra en pago �nico en vez de mes a mes. No existe, por tanto, neutralidad actuarial, concepto que implica que el dinero que la Seguridad Social entrega de golpe deber�a tener exactamente el mismo valor financiero actualizado que el conjunto de mensualidades de pensi�n a las que el trabajador renuncia durante los a�os que le queden de vida.As� lo concluye un informe elaborado por Fedea que eval�a 280 perfiles representativos combinando diferentes niveles de pensi�n, sexos, edades de jubilaci�n, a�os demorados y carreras de cotizaci�n, utilizando tablas de mortalidad diferenciadas por nivel de renta. La conclusi�n fundamental es tajante: la f�rmula legal del pago �nico no es actuarialmente neutra en ninguno de los perfiles analizados. Es decir, todos los trabajadores que se decantan por el cheque frente al incremento vitalicio de la pensi�n sufren una penalizaci�n financiera.En concreto, el estudio determina que el pago �nico representa, de media, solo el 51,2% del valor actuarial de la pensi�n vitalicia cedida. Esto significa que, en t�rminos estrictamente financieros y actuariales, el trabajador medio que elige el dinero de golpe pierde aproximadamente el 48,8% del valor econ�mico de su incentivo en comparaci�n con cobrar el aumento mensual del 4%. En otras palabras: optar por el cheque implica renunciar a pr�cticamente la mitad del valor de la pensi�n que recibir�a durante toda la jubilaci�n.Mayor brecha en mujeres y pensiones altasPara los autores del estudio, estos resultados plantean "una cuesti�n distributiva relevante", ya que la brecha es m�s amplia para las mujeres porque su mayor longevidad eleva el valor esperado de un complemento cobrado durante toda la vida, mientras que el pago �nico legal no incorpora esa diferencia. Adem�s, aumenta con el nivel de pensi�n: la f�rmula del capital crece menos que proporcionalmente, mientras que el complemento permanente mantiene una relaci�n m�s directa con la pensi�n. De manera que dos personas con el mismo retraso pueden recibir pagos �nicos que representan proporciones muy distintas, dependiendo de su sexo, longevidad esperada y cuant�a de su pensi�n.Incluso en el escenario m�s favorable planteado por los autores, el dinero a tanto alzado recibido en un solo pago en el momento del retiro sigue siendo inferior al valor del complemento vitalicio. Con todo, el informe concluye que los jubilados que optan por cobrar el cheque no necesariamente est�n tomando una mala decisi�n. De hecho, el capital puede resultar atractivo "para atender necesidades inmediatas, amortizar deuda, invertir, dejar una cantidad heredable o reducir la exposici�n a cambios futuros en las reglas de las pensiones", explican desde Fedea.El estudio propone "revisar la calibraci�n del pago �nico para reducir diferencias sistem�ticas y reforzar la informaci�n en el momento de la elecci�n". "Una comunicaci�n �til deber�a mostrar, junto al capital, el complemento mensual alternativo, su valor actuarial estimado y el horizonte a partir del cual la opci�n vitalicia acumula m�s pagos", se�ala. As�, los autores no recomiendan eliminar la flexibilidad, pero s� concluyen que una decisi�n irreversible entre liquidez presente e ingresos vitalicios "requiere comparaciones comprensibles y una f�rmula cuya falta de neutralidad sea expl�cita". "La pol�tica p�blica puede respetar preferencias heterog�neas y, al mismo tiempo, evitar que el dise�o oriente silenciosamente la elecci�n hacia una opci�n menos valiosa", sentencian.







