El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha calificado la crisis de Ceuta como “uno de los grandes desastres de gestión” y ha exigido “espabilar” al Gobierno para que no sea la “segunda gran mentira de la democracia, como la autoría del 11-M”, en referencia a la tesis del PP que señaló a ETA como como responsable. El socialista ha advertido en una entrevista en Onda Cero de que el escenario de Ceuta puede convertirse “en un chollazo enorme para la extrema derecha” si el Gobierno no cambia su forma de enfrentar la crisis.El diligente castellanomanchego ha señalado que la “clave” es preguntarse “si se hizo algo, poco, mucho o no se hizo nada” tras conocer los informes previos a la entrada masiva de migrantes en Ceuta del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que desclasificó el Gobierno este miércoles. García-Page también ha criticado la “dinámica un tanto esquizofrénica” que puede llevar el planteamiento de “no tener nunca culpa de nada y va a terminar teniendo la culpa de todo cualquiera menos el responsable”. “Lo verdaderamente importante es que o aciertas en el diagnóstico o tienes claro y asumes lo que ha pasado o es muy difícil prometer soluciones”, ha reiterado.En este punto, ha afeado la gestión y ha asegurado que “en las facultades de Ciencias Políticas se estudiará como exactamente el ejemplo de lo que no hay que hacer, de cómo no abordar una crisis”. Ha puesto como ejemplo al excanciller alemán Gerhard Schröder, que se enfrentó a unas “inundaciones tremendas”. “Se puso las botas katiuskas y se puso él mismo a sacar agua y a desescombrar y ganó las elecciones, le dio la vuelta a las encuestas y se puso al frente de la crisis”, ha relatado.También ha defendido al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y lo ha valorado como “uno de los mejores servicios de información que hay en el mundo”, además de citar la labor de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Aun así, ha admitido que puede haber “errores” y ha apelado a cuidar la imagen de estas instituciones y velar por ellas. Sobre la posición del Gobierno respecto a Marruecos, García-Page ha reconocido que Pedro Sánchez, en sus primeras palabras tras la crisis, se refirió a “una violación de la integridad territorial española de la frontera” cuando Ceuta “solo tiene frontera con Marruecos”.