El terremoto que sacudió al país el pasado 10 de agosto no terminó necesariamente cuando cesaron los movimientos del suelo. Para quienes estuvieron directamente expuestos, las réplicas, los sonidos de las alarmas o incluso una imagen relacionada con la emergencia pueden volver a activar la sensación de peligro.¿Brote de enfermedades tras el terremoto en Colombia? Cruz Roja explica los verdaderos riesgos para la salud tras la catástrofeEl doctor Hernán Gilberto Rincón, psiquiatra experto, explicó que la manera en que cada persona responde a una situación de estas características depende, entre otros factores, de su historia de vida y de las circunstancias que atravesaba al momento del terremoto.“Cada ser humano es diferente”, señaló el especialista, quien manifestó que las personas que previamente han estado expuestas a situaciones traumáticas pueden tener un sistema nervioso más estresado y, ante una nueva amenaza, reaccionar con mayor intensidad.Durante un terremoto pueden aparecer respuestas físicas como palpitaciones, sudoración, palidez y aumento de la presión arterial o de la frecuencia cardíaca. También puede presentarse una respuesta de parálisis, en la que la persona siente que no puede moverse o queda completamente inmóvil. Rincón explicó que estas reacciones hacen parte de los mecanismos defensivos del organismo frente a una amenaza.El psiquiatra incluso se refirió a lo que denominó la respuesta de las 5E, que contempla diferentes formas en las que puede reaccionar una persona ante una situación extrema: enfrentamiento, evitación o huida, entumecimiento y otras respuestas asociadas con la entrega ante una situación en la que ya no se perciben posibilidades de escape.Después del terremoto de magnitud 7.4, el 10 de agosto de 2026, que sacudió a la ciudad de Cali, se inició la búsqueda de sobrevivientes en el edificio colapsado Casa Médica Veno-Estil. Foto: PaísSin embargo, el problema puede extenderse después de la emergencia. Rincón explicó que, cuando el estrés permanece durante mucho tiempo y alcanza niveles severos, el organismo puede llegar al agotamiento. Esto puede ser especialmente relevante en personas que participaron en labores de ayuda y estuvieron expuestas de manera constante a escenas difíciles.Uno de los aspectos que más puede preocupar después de un terremoto es la sensación de permanecer en alerta ante cualquier señal que recuerde el evento. De acuerdo con el especialista, los sentidos cumplen un papel fundamental en este proceso, pues almacenan información relacionada con las experiencias vividas.“En el postterremoto, cualquier estímulo de cualquier índole, incluso el recordar o el que alguien le recuerde o el ver en televisión o el oír radio, puede estimular cualquiera de esas memorias”, explicó Rincón.Destrucción total en Pereira luego del terremoto del 10 de agosto de 2026. Foto: AFPSegún el psiquiatra, esto puede hacer que una persona tenga la impresión de estar viviendo nuevamente la situación traumática. El fenómeno puede manifestarse con mayor intensidad cuando existe una experiencia previa de violencia, maltrato, abandono u otras situaciones traumáticas, debido a que estas experiencias pueden dejar memorias que vuelven a activarse ante una emergencia.El especialista explicó que una situación de estrés postraumático puede entenderse como una respuesta que ha pasado a un estado patológico, en el que el cerebro pierde flexibilidad para regresar al nivel de funcionamiento anterior. “Es como si, al haber sido llevado a través de los sentidos a ese nivel extremo, se queda como un corcho en un remolino funcionando a ese nivel extremo”, señaló.Frente a estas situaciones, el papel de familiares y amigos también puede ser determinante. El especialista recomendó evitar juzgar o presionar a las personas afectadas y, en cambio, ofrecerles espacios seguros para hablar a su propio ritmo.También señaló la importancia de mantener rutinas, procurar dormir y alimentarse adecuadamente, mantenerse hidratado y evitar el abuso de alcohol, sustancias, café, té o bebidas negras. Asimismo, mencionó estrategias de respiración, yoga y otras actividades de relajación como posibles herramientas de apoyo.Ministerio de Salud anuncia medidas para garantizar los servicios en el país tras terremoto; estos son los detallesPor otro lado, Rincón explicó que, ante síntomas físicos extremos como una elevación importante de la presión arterial, un desmayo o alteraciones significativas de la orientación y la percepción de la realidad, es necesario acudir a un servicio de urgencias.El especialista también hizo énfasis en las personas que ya tenían antecedentes de ansiedad o depresión y que, después del terremoto, podrían experimentar nuevamente sus síntomas. En estos casos, recomendó mantener los tratamientos y controles que ya tenían y consultar tempranamente si se presenta una reactivación.Rincón destacó que el acompañamiento puede transmitir al cerebro una sensación de seguridad después de una experiencia que fue percibida como una amenaza extrema. “Mucho apoyo familiar es fundamental”, afirmó.
Un mes del terremoto: la huella invisible que permanece en la mente; psiquiatra explica sus efectos
Las secuelas de la emergencia no solo se manifiestan en las estructuras de las ciudades, también se presentan en la mente de quienes vivieron el movimiento sísmico.







