La presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, ha afirmado en su discurso de la apertura del año judicial que la “descalificación personal” a jueces por parte de quienes ejercen “responsabilidades institucionales” supone un “instrumento de presión” sobre el ejercicio de la jurisdicción.

“Cuando la crítica a una resolución se transforma en una descalificación personal de quien la dicta, el daño no se limita al juez ni al asunto concreto: se proyecta sobre la función jurisdiccional y debilita la confianza de los ciudadanos en la Justicia. Y si esas descalificaciones proceden de quienes ejercen responsabilidades institucionales, la gravedad es mayor (...). No es admisible que la descalificación pública a los jueces se convierta en instrumento de presión sobre el ejercicio de la jurisdicción”, ha dicho Perelló.

Las palabras de la presidenta del Poder Judicial ante la cúpula de los tribunales españoles llegan después del último encontronazo entre el Gobierno y una parte de los jueces a raíz de la decisión del Supremo de frenar el derecho al voto de los descendientes de españoles represaliados del franquismo. “No estamos a favor ni compartimos la resolución del Supremo”, dijo este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre esa decisión.